martes, 19 de octubre de 2010

Golpes a esposa o hijos no deben dejar marcas ABU DHABI

ABU DHABI, Emiratos Arabes Unidos (AP) - Un hombre puede golpear a su esposa y a sus hijos pequeños siempre y cuando tales acciones de "disciplina" no dejen marcas físicas, falló la máxima corte de Emiratos Arabes Unidos.


La decisión adoptada por el Tribunal Supremo Federal mostró la fuerte influencia que tiene la ley islámica en los Emiratos a pesar de un atractivo internacional que lo ha vuelto un país donde los habitantes extranjeros superan en número a la población local.


El fallo fue reportado el lunes en el periódico The National, con sede en Abu Dhabi.


El máximo tribunal tomó la decisión a principios de mes en el caso de un hombre que le provocó heridas y contusiones a su esposa y a su hija adulta tras propinarles sendas golpizas.


La corte indicó que el hombre era culpable por el daño que sufrieron las mujeres, pero dijo que los códigos islámicos permiten la "disciplina" si no los golpes no dejan marcas.


También dice que los menores de edad que han alcanzado "la edad adulta" _aproximadamente la pubertad, según los estándares occidentales_ no pueden ser golpeados.

Ser machista es mala onda IPS NICARAGUA

Por José Adán Silva

               
Estudiantes de primaria, en un taller sobre masculinidad

Crédito: Cortesía Redmas


MANAGUA, oct (IPS) - Alejandro Silva fue conminado a defender su posición contra el machismo a punta de golpes, cuando al salir de un taller sobre equidad de género, fue agredido por otros compañeros de clases en Nicaragua que lo tildaban de homosexual.

"Fue un error, no me controlé", reconoció apenado a IPS el joven de 16 años, quien hace un año salía de un seminario sobre Nuevas Masculinidades y Equidad de Género, en un instituto público de educación de Managua, cuando se encontró con un grupo de compañeros de curso.

Aguantó mientras le gritaron obscenidades y le tildaron de "homosexual y mujercita", pero olvidó lo aprendido cuando a los otros adolescentes toquetearon a su novia, que lo acompañaba, y a él le intentaron pintarrajear la cara con pintura de labios.

Tenía muy metida en su mente una enseñanza del taller: "hombres y mujeres somos iguales, pensar que el hombre es superior se llama machismo y el machismo solo deja violencia".

Pero se lió a golpes y aunque ganó la pelea, quedó tan desmoralizado y avergonzado que dejo de asistir a los talleres ese año. Solo ahora ha vuelto a otro taller con parecidos objetivos que dictan por su barrio, en una zona pobre del este de la capital.

Silva participaba con otros adolescentes de su centro educativo en la campaña educativa "Ser machista es balurde", una palabra de la jerga juvenil nicaragüense que define el mal gusto o "la mala onda".

Ese programa está dirigido a niños y adolescentes de entre 10 y 15 años y es promovido desde 2007 por la Red Masculinidad por la Igualdad de Género (Redmas).

Más de 25.000 nicaragüenses han asistido a diferentes programas de género en los últimos tres años y, como Silva, han comenzado el nada fácil camino de trasformar conductas como el machismo y la desigualdad de género.

Douglas Mendoza, responsable de Capacitación y Alianza de la no gubernamental Fundación Puntos de Encuentro y coordinador de Redmas, dijo a IPS que la construcción de una nueva visión de masculinidades no machistas se enfrenta a posturas tradicionales violentas y al rechazo hacia quienes participan en los programas.

Redmas aglutina a 17 organizaciones no gubernamentales (ONG) y siete instituciones estatales en Nicaragua. A su vez, la red forma parte de MenEngage, una alianza global de ONG y de agencias de Naciones Unidas que tiene 500 integrantes en América Central.

MenEngage realiza investigaciones, intervenciones e incidencia política que apuestan a involucrar a los varones en la promoción de la equidad de género, de la salud y bienestar de niños, niñas y mujeres.

Mendoza explicó a IPS que Redmas ha promovido espacios colectivos para trabajar especialmente con niños, adolescentes y jóvenes de ambos sexos, así como parejas, en la formación de una masculinidad con enfoque de género.

Contó que para ello han capacitado a 1.500 promotores y promotoras, para llevar el mensaje a más de 25.000 niños, niñas y jóvenes de todo el país. No solo con la campaña "ser machista es balurde", sino con otras como "Jalencia sin violencia". Jalencia es como se llama en la jerga juvenil a al noviazgo.

La experiencia nicaragüense ha servido para que ONG centroamericanas vengan al país a capacitarse en los proyectos sobre nuevas masculinidades de Puntos de Encuentro, para adaptarlo a sus realidades.

Los que más interés despiertan son los programas "ser machista es balurde" y "escuela para padres", una propuesta de capacitación en el enfoque de género y masculinidad con padres y madres jóvenes.

Elisa Villavicencio, una joven de 23 años de Managua, se siente beneficiaria directa de la campaña de paternidad responsable, después que logró superar la renuencia de su pareja a asistir al programa.

"Al inicio me decía que esos talleres eran para homosexuales, y que a él nadie tenía que enseñarle cómo criar a nuestra chavala (hija)", contó.

"Después lo convencí de ir y la verdad es que ha ido cambiando. Ahora ya hasta baña a la niña y le cambia los pañales", contó riendo ella a IPS.

Estas campañas han contado con el respaldo de algunas ONG internacionales, de agencias de Naciones Unidas, de ministerios nicaragüenses y de otras instituciones públicas y privadas locales.

Ligia Arana, directora del Programa Interdisciplinario de Estudios de Género de la Universidad Centroamericana (UCA) de Managua, dijo a IPS que una nueva forma de construcciones de masculinidades va haciéndose realidad en los países del istmo, pese a las muchas resistencias.

Destacó que su programa y todas las demás instituciones involucradas han partido de la base de que "la educación es la base fundamental para todas las transformaciones humanas".

Explicó que a través de seminarios, posgrados, maestrías y cursos dirigidos principalmente a hombres, se ha ido contribuyendo a superar esa "visión machista que históricamente ha atado los derechos de las mujeres a la condición biológica, al determinismo biológico".

"Ese modelo, donde el hombre se sitúa encima de la mujer como ser superior, se ha ido cayendo poco a poco y hoy en día, ese modelo de masculinidad tradicional, ha entrado en crisis", adujo.

Un estudio del Centro de Análisis Sociocultural de la UCA, realizado en 2005 a nivel centroamericano, reveló que en Nicaragua y el resto del área se ha percibido un cambio de visión y actitud en los hombres respecto al rol tradicional de masculinidad.

El estudio "Masculinidad y factores socioculturales asociados a la paternidad" aplicó una encuesta a 1.200 hombres casados y solteros, urbanos y rurales, sobre representaciones y comportamientos masculinos frente a la paternidad, religión, naturaleza, sexualidad, reproducción, familia, masculinidad y visión del mundo.

La investigación reveló que 90,2 por ciento de los varones centroamericanos se mostraron de acuerdo en colaborar con las labores domésticas del hogar.

Un 61 por ciento se mostró en desacuerdo con la afirmación de que "el hombre no debe expresar sentimientos ni ternuras" y 96 por ciento estuvo de acuerdo en que "si un hombre embaraza a una mujer la responsabilidad es de ambos".

En América Central uno de los principales problemas de seguridad ciudadana es la violencia de género y las agresiones sexuales, de acuerdo a estudios de Naciones Unidas y de instituciones del istmo.

El informe "Abrir Espacios a la Seguridad Ciudadana y el Desarrollo Humano", que analizó la situación de inseguridad en América Central, estimó que dos de cada tres mujeres asesinada en el área mueren por razón de género. Los feminicidios, como se llama a este tipo de crímenes, ya incluyen en sus leyes de estos países.

Además, al menos 15.000 que fueron violadas entre 2002 y 2005 en los cuatro países de los que obtuvo registros oficiales: Costa Rica, El Salvador, Guatemala y Nicaragua.(FIN/2010)




AHIGE Primer Curso Virtual "Intervención con hombres en Violencia de Género"

Apreciados/as amigas/os:

Os invitamos a participar en nuestro nuevo curso virtual


Primer Curso Virtual de AHIGE sobre “Intervención con Hombres en Violencia de Género” con los siguientes grandes temas


  • Influencia de la cultura machista en la violencia de género.
  • Violencia de género e intervención con hombres.
  • Teorías y abordajes de la intervención con hombres
  • Estructura y organización de la intervención con hombres.
  • Procesos y estrategias en la intervención con hombres.


Este es el enlace para obtener más información y para poder realizar las inscripciones
http://www.ahige.org/ahige_curso_virtual.html


Un cordial saludo – Asociación AHIGE

lunes, 18 de octubre de 2010

EL SALVADOR Feminidades y Masculinidades, una estrategia para prevenir el vih y la violencia basada en género CONTRASIDA

Desde 1993, CONTRASIDA ha logrado contribuir a reducir el impacto del vih en El Salvador, a través de una educación preventiva integral, donde se han abordado diversos temas como vih, sexualidad, género, autoestima y métodos participativos, de los cuales han sido dirigidos a diferentes grupos tanto de Parroquias, Centros Escolares, Comunidades e Instituciones. Estos procesos han permitido que se fortalezca el trabajo preventivo, unificando el compromiso por reducir el impacto del vih en El Salvador. Así mismo, para CONTRASIDA ha sido importante brindar una atención y un acompañamiento pastoral hacia las personas con vih teniendo como opción preferencial a las personas más pobres.


Dentro de la realidad salvadoreña las relaciones injustas entre hombres y mujeres ha contribuido al incremento de casos de vih, reconociendo que existe un sistema donde se imponen roles tradicionales en los que los hombres se caracterizan por la fuerza, el poder de decisión y la libertad en sus relaciones sexuales contribuyendo a la hegemonía del sistema patriarcal, mientras que la mujer asume un rol de sumisión, dependencia y la violencia basada en género. Por ello CONTRASIDA se vuelca convencida a trabajar procesos vivenciales con hombres y mujeres con el propósito de contribuir a transformar la cultura y estimular relaciones saludables.


MASCULINIDADES

Los procesos básicos en Masculinidades y Prevención del VIH, buscan sensibilizar a hombres claves y aliados en el trabajo de respuestas efectivas frente al VIH, que permitan el que continúen sus transformaciones hacia masculinidades más justas y equitativas en las relaciones con las mujeres, con otros hombres y consigo mismos.

En los procesos vivenciales que inician desde el año 2002, se trabaja la de-construcción del machismo a través de espacios de reflexión del ser hombre que por medio de una técnica y una dinámica los hombres se dan cuenta que tienen actitudes machistas y que estas son muy naturalizadas, lo cual los lleva a un mayor riesgo de adquirir el vih.


FEMINIDADES

las relaciones desiguales de poder limitan a la libertad de toma de decisiones autónomas de muchas mujeres, así como la dependencia económica, el control que ejercen los hombres sobre la sexualidad de las mujeres.

El proyecto de trabajar con mujeres inicia en el año 2009 con la idea de tener procesos que se puedan vivenciar el ser mujer, con mayor conciencia, comprensión y sanación para un compartir de bienestar con la familia, la pareja y amistades pero principalmente con ellas mismas.

Feminidades tiene como finalidad revisar el ser mujer y de la misma forma interiorizar y cambiar aspectos culturales que han aportado a lo largo de la historia a la violencia de género y reconocer como se ha obstaculizado la prevención del vih por dichas actitudes donde no se puede negociar ni generar diálogo.

San Salvador, 13 de Octubre de 2010


Visite la página oficial de CONTRASIDA en: http://fundacioncontrasida.org/

ARGENTINA Chaco El aborto no es un problema sólo de las mujeres, es de toda la sociedad SOLOCHACO.COM

El aborto no es un problema sólo de las mujeres, es de toda la sociedad

Lunes, 18 de Octubre de 2010 11:22


Como varones y ciudadanos comprometidos con la defensa de los derechos humanos y trabajando en la promoción del pleno ejercicio de los derechos humanos, nos aproximamos desde esa perspectiva para reflexionar y compartir pensamientos y acciones con todas y todos los ciudadanos de nuestra provincia.
Asumimos que el cuerpo de todas las personas es el primer espacio en el cual esos derechos se ejercen y consideramos a la persona en su dimensión física e intelectual como una unidad indivisible y toda ella, en su diversidad, plena de dignidad y respeto.


En esa perspectiva de derechos humanos y garantías es que reconocemos la diversidad de posiciones existente y la tomamos en serio y por ello queremos dialogar y debatir para construir una sociedad más equitativa.


El tema de la legalización del aborto evoca convicciones fuertes y variadas que comprende el área de la responsabilidad social, la inequidad de género que afecta gravemente a las mujeres, la situación económica, las estadísticas que nos muestran que la prohibición del aborto continua provocando muerte y desolación.


Esta situación nos llama a buscar, construir y proponer nuevos caminos que ponga fin a tal mortalidad relacionada con abortos realizados en la clandestinidad y que coloca a las ciudadanas de nuestra provincia en situación de vulnerabilidad.


Hay un discurso muy fuerte desde distintos sectores, que intentan reducir el debate sobre el aborto a una cuestión religiosa, a un delito o a un capricho del “feminismo”.


Las mujeres, niñas y jóvenes que llegan a optar por interrumpir voluntariamente un embarazo, pueden ser nuestra hija, nuestra hermana, nuestra madre, nuestra novia, nuestra amiga, nuestra compañera de trabajo, de estudio o nuestra vecina.


Entre otros factores, muchas mujeres, llegan a tomar esta decisión porque es un embarazo no deseado, por falta de educación e información, por no acceder a anticonceptivos o porque fueron víctima de algún abuso.


Sea cual fuera, todas ellas tienen que interrumpir su embarazo clandestinamente, las que tienen dinero lo hacen en condiciones sanitarias adecuadas, las que no tienen el dinero, lo hacen expuestas a condiciones que las llevan a engrosar las listas de miles de mujeres hospitalizadas o es una de las 100 mujeres que mueren por año en nuestro país, por un aborto clandestino mal practicado.


Entendemos que el problema no es religioso, la mayoría de las 500.000 mujeres que se practican un aborto, son católicas, evangélicas, judías o profesan algún credo, también lo fueron aquellas que murieron por esta causa.


Que se  legalice el aborto, no implica  que todas las mujeres vayan a abortar, La legalización permitiría que aquella mujer que necesite interrumpir su embarazo pueda hacerlo en condiciones de salud seguras, esta decisión sería tomada por la mujer en base a sus derechos  y sus convicciones religiosas.


La mayoría de las mujeres que tienen que tomar una decisión de este tipo, no lo hace con liviandad o por gusto, es un  dilema ético y psíquico y que la marca profundamente; la penalización del aborto solo la empuja hacia más clandestinidad y la expone a realizarlo en condiciones inadecuadas, con riesgos de complicaciones, incluyendo la muerte.


La justicia y la protección de sus derechos no llegan nunca para ellas. La ilegalidad también refuerza la condena social, la culpa y la estigmatización. Son las mujeres más pobres quienes tienen que cargar con todo esto.


Uno de los principales obstáculos en nuestro país para avanzar a la despenalización y legalización de la interrupción voluntaria del embarazo, es el poder económico de un negocio ilegal organizado que mueve muchos millones de pesos por año en nuestro país.


Como varones reconocemos que la realidad del embarazo y del aborto es un tema eminentemente complejo y que compete a la libertad tanto ciudadana como religiosa y de profundo respeto a la libertad de conciencia como espacio sagrado.


La penalización del aborto, hace que los derechos a la libertad y a la dignidad de las  mujeres se encuentren cercenados en nuestro país.


Coincidimos con las recomendaciones de Amnistía Internacional y con la decisión de las Universidades Nacionales de Buenos Aires, Córdoba La Plata y Comahue que se manifestaron a favor de la despenalización del aborto.


En función de estas consideraciones como varones planteamos:

Nuestra exigencia para que el Estado garantice y  lleve adelante el cumplimiento de la Educación Sexual en las Instituciones Educativas y en aquellas instituciones que lo requieran.


El libre acceso a Anticonceptivos para todas las personas.

Nuestro apoyo a todas las iniciativas que  legalicen el aborto.

Educación Sexual para decidir, Anticonceptivos para no abortar y Aborto legal seguro y gratuito  para no morir.

ALFREDO ZURITA, Médico Cirujano, Especialista en Salud Pública, Docente UNNe
RAÚL GLEIM, Pastor Iglesia Evangélica Luterana Unida
MARCELO SALGADO, Coordinador ISEPCI/Chaco.
MARCELO TISSEMBAUM, Periodista
LUIS ARGAÑARAS, Docente, Dramaturgo y Poeta.
JOSÉ LUIS BRES PALACIOS, Docente y Periodista.
BRUNO MARTÍNEZ, Periodista
BRIAN PELLEGRINI, Periodista
GABRIEL GAMARRA, Presidente de Unidos X la Diversidad. .
SEVERO RANNIS, Médico
RENZO OSUNA, Militante DDHH
JUAN PABLO AGUILAR, Estudiante
DARÍO EDGARDO GÓMEZ, Delegado Secretaria de Derechos Humanos de la Nación.
HUGO WINGEYER, Docente Universitario, UNNe
CRISTIAN  GACZYNSKI, Abogado
RICARDO MAIDANA, Ingeniero y militante LGTB
CESAR ABEL GÓMEZ, Sociólogo, Docente Universitario, UNNe

lunes, 27 de septiembre de 2010

El camino de la homosexualidad en la prisión CONTRAPUNTO EL SALVADOR

DOMINGO, 26 SEPTIEMBRE 2010  


Salieron del “closet” hace años y le dieron vida a la mujer que llevan dentro. Ahora en la cárcel, luchan por su derecho de ser ellas y no dejar morir la elección de su identidad.



Por Tomás Andréu



SAN SALVADOR – Desde la niñez les atrajeron las personas de su mismo sexo. No escondieron su homosexualidad y eso les costó una factura que aún siguen pagando. Ahora purgando sus condenas en la cárcel, se las ingenian para darle vida a la mujer que llevan dentro.



Si la homosexualidad es un camino difícil en la vida secular de una sociedad, ¿cómo lo es dentro de una cárcel, en un territorio pensado para hombres y mujeres, donde la rudeza y la ley del más fuerte se imponen?



En los 19 centros penitenciarios de El Salvador existe una comunidad “gay” (declarada o que se escuda bajo el silencio), pero solo el Centro Penal de Sensuntepeque, en Cabañas, tiene asignado un lugar para homosexuales, travestis y transexuales. Un purgatorio menos hostil de los derechos de aquellos que poseen una orientación sexual distinta del resto.



Con un total de 330 personas, el penal de Sensuntepeque está dividido en tres sectores. Uno para hombres (179 / sector I), otro para homosexuales (48 / sector II) y un tercero para mujeres (103 / sector III). Solo las mujeres no tienen comunicación con el  resto de los privados de libertad. En su sector, según información de las autoridades del penal, solo una mujer se declaró lesbiana.



Un cántico cristiano se agudiza mientras los pasos aproximan al sector II. Un guardia de seguridad es acompañado por dos personas que pertenecen a la comunidad “gay” ahí recluida. Son Frida y Jenny. La primera es una morena de cabellera larga que viste ropa deportiva tallada a su cuerpo, como si estuviese lista para sus ejercicios matutinos. Tiene 22 años.



Jenny, por su parte, es de baja estatura, trae maquillaje, uñas largas cubiertas de pintura roja. Se ve mayor que Frida, su compañera de celda, pero Jenny es más extrovertida y franca al hablar. Ambas tienen mucho en común, tanto fuera como dentro de la celda. Ellas velan por los derechos de su sector ante las autoridades penitenciarias.



Frida lleva dos años dentro del penal de Sensuntepeque. Le faltan ocho para salir en libertad. Su condena fue por tráfico de drogas. Jenny lleva cinco años de los doce que tiene que purgar. Está privada de libertad por robo y lesiones agravadas. Ambas descubrieron su homosexualidad en la niñez. Con el paso del tiempo no la ocultaron. Hoy se sienten libres de mostrar su orientación sexual, a pesar que estén detrás de rejas.



El descubrirse sexualmente distinto, le valió a Jenny que la expulsaran del hogar. Las calles con sus penas y alegrías fueron su familia adoptiva. Frida lo ocultó hasta la adolescencia. Desde entonces conoce la discriminación, aún dentro de la cárcel:



“La discriminación afuera como aquí es casi igual, similar. Siempre tenemos un medio roce con ellos (sector I, el de los hombres). Siempre existe discriminación”, confiesa Frida.



Al sentenciarla a doce años de cárcel, el juez le preguntó a Jenny en dónde quería pasar sus días. Esta le dijo que en “Mariona”, como se le llama al centro penal “ La Esperanza”. El juez no dudó en aconsejarle que “en Mariona te van a quitar el pelo. En Sensuntepeque está el penal de ustedes los homosexuales”.



“Desde los 10 años me visto de mujer y jamás nadie me ha tocado el cabello. Es lo que más cuido y representa la mujer que llevo dentro. Por eso vine a este penal porque hay muchos privilegios para nosotras”, afirma Jenny.



Jenny no quiere conocer otro centro penitenciario. Presiente que si llega a otro lugar, será abusada sexual y físicamente. “De aquí quiero salir en libertad”, dice, mostrando sus uñas rojas.



Durante el día, los privados de libertad del sector II invierten su tiempo en trabajos manuales. Cualquier excusa para olvidar el encierro es bienvenida.



Jenny escrutó el infierno. La muerte de su pareja la hizo descender por un abismo interminable. La prostitución, las drogas y la violencia le arrebataron su dignidad, pero vio una luz al final del túnel. La terapia grupal de Alcohólicos Anónimos y la religión le hizo ver distinta la vida. Eso la salvó. También le planteó una encrucijada espiritual.



Los 365 días del ingenio artesanal

Ellas, como el resto de sus compañeras de celda, se levantan a las 6 de la mañana. Los buenos días se lo dan primero al espejo. Desayunan y luego se van a los distintos talleres y programas que ofrece el centro penitenciario. Ahí hay talleres de carpintería, cerámica, sastrería  y una panadería. Estas ocupaciones les distraen del encierro y les prepara para el día que recobren su libertad.



También hay ofertas académicas dentro del penal para aquellos que quieran superarse.  Existe desde primer grado hasta segundo año de bachillerato. Jenny se graduó recientemente de bachiller. No esconde su alegría cuando aborda el tema: “Yo siempre pienso positivo. Estoy siempre activa. Me gusta progresar, mover el dinero”.



Pero la mujer que llevan en sus venas no es libre del todo dentro de la penitenciaría. Los beneficios académicos y laborales no lo son todo para ellas. Las autoridades del penal las conciben como hombres, por eso está prohibido que usen ropa interior de mujer. Los maquillajes y todos aquellos atuendos y cosméticos que les permitan sentirse guapas y femeninas están vetados.



Pero el ingenio no conoce cárcel. Frida y Jenny se las arreglan para ser ellas.



“Nosotros hacemos blusas y tangas hechizas. De la madera de las paletas hacemos las limas para tener bonitas las uñas”. Del color ni hablar. Se van a los talleres donde sus compañeros de cárcel del sector I. Ahí piden un chorrito de pintura de agua, con eso tienen un esmalte que les durará una buena temporada.



El delineador salía del tile cuando dentro de la cárcel existían las cocinas, confiesa Jenny. A falta de eso, Frida y Jenny usan el polvillo del yeso para maquillarse, no es para menos, tienen sus razones de sobra: “Me gusta que un hombre me halague, me enamore. Me gusta sentirme bonita”, afirma Jenny con timidez, como si viese venir de algún lugar una implacable burla.



El ingenio también es parte del terreno sexual y de la salud. Otro punto que está prohibido en los centros penitenciarios es el ingreso de preservativos. Durante las requisas, cuando estos son encontrados, son decomisados. El alegato de las autoridades es que un preservativo podría alojar microchips telefónicos, droga, etc.



Pero cuando los cuerpos se buscan, se entrelazan y se funden lejos de la mirada de los custodios, Jenny y Frida afirman tener bajo la manga un plan de seguridad.



“Uno se las ingenia…” Jenny ríe a mandíbula abierta. Lejos de la imaginación está su pasado de drogas, alcoholismo, violencia y prostitución en Guatemala. Los golpes de la vida le dejaron, sin duda alguna, buena escuela a Jenny.



“La inteligencia es permitida, siempre y cuando no sea descubierta”, reconoce Jenny antes de reventar en una carcajada que contagia a su compañera de cárcel.



El sector II tiene que lidiar aún con muchos prejuicios y atropellos dentro de la cárcel. Durante las requisas, aquellas cosas que crearon artesanalmente son decomisadas. Los aretes, blusas, ropa interior femenina y maquillaje, para las autoridades, no son parte de esta comunidad que es homosexual, que busca abiertamente una identidad femenina día tras día.



Pequeños cambios

Para nadie es un secreto que las cárceles de El Salvador han sido una bomba de tiempo y la universidad del terror y zozobra de la población salvadoreña, pero eso, según declaraciones de los mismos trabajadores de la Dirección de Centros Penales de El Salvador y de los consultados por ContraPunto, está cambiando.



Los programas de educación y reinserción social, empujados por las nuevas autoridades, llegadas con el nuevo gobierno, están convirtiéndose en una apuesta contra la violencia y el crimen organizado. En lo referente a la comunidad homosexual privada de libertad en los distintos centros penitenciarios, existen proyectos casi consolidados con apoyo de la empresa privada.



Un privado de libertad de la comunidad homosexual elabora una atarraya. La empresa privada estaría brindando más apoyo a los reclusos, según informaron fuentes de la Dirección de Centros Penales



La jefa de la Unidad de Diversificación del Trabajo Penitenciario, Rosa Emilia López, quien ha transitado del gobierno del partido Alianza Republicana Nacionalista (ARENA) hacia el nuevo gobierno de Mauricio Funes, afirma que los privados de libertad ahora son prioritarios desde el punto de vista humano.



“En las administraciones anteriores no había un interés por ayudarle a estas personas (comunidad homosexual en los centros penales). A la anterior administración no le interesaban las capacitaciones (para privados de libertad). Ahora estamos ganando becas para personas en fase de confianza y semilibertad”.



López afirma que el gobierno anterior no se preocupó por los programas, financiamiento y monitoreo de las acciones que implementaba la Unidad de Diversificación del Trabajo Penitenciario.



También, López asegura a ContraPunto que esta dependencia de la Dirección de Centros Penales, está gestionando la posibilidad de que se imparta talleres de cosmetología a la comunidad homosexual del sector II del penal de Sensuntepeque. Pero lo que se implementará en los próximos días serán los trabajos de piñatería y tarjetería.



A simple vista las manualidades podrían juzgarse de tonterías que no dan frutos, pero pasar recluido 4.380 días viendo las mismas caras y paredes, sin privacidad y sin ningún minuto de silencio, cualquier distracción es válida para olvidar el encierro. Adherirse a estos programas permite además gozar con los años de libertad condicional o de un empleo al dejar la prisión.



La funcionaria admite que “en años anteriores la empresa privada no nos había dado tanto trabajo como ahora, a pesar de las emergencias y las malas famas”. López alega que el cambio estriba en la nueva voluntad que ha manifestado la dirección de Centros Penales hacia los reclusos.



Si hay una realidad que es un secreto a voces en las cárceles de El Salvador es el VIH. Un problema que golpea a toda la comunidad privada de libertad en el país. El penal de Sensuntepeque viven con el virus alrededor de 15 personas, asegura la jefa de la Unidad Médico Odontológica, Aracely Estrada Moncada. Este número varía según el movimiento de los reclusos.



Moncada asevera que hay voluntad para que exista una clínica que atienda estos casos, y aclara que no es porque se trate de la existencia de una comunidad homosexual identificada en el reclusorio. Acercando una clínica a la penitenciaría, garantizan que todos los que necesiten beneficio médico lo obtengan. La especialista añade que cada seis meses en todos los centros penales se realizan jornadas para incentivar la prueba del VIH. Solo quienes tienen visitas íntimas son sometidos a pruebas obligatorias para proteger la salud de los reos. El día de la visita íntima se les proporciona preservativos a las parejas.



La viceministra de Salud, Violeta Menjívar, en declaraciones a ContraPunto, coincide con Moncada en que “los VIH positivo, aunque sean asintomáticos, merecen respeto, atención, consejería y educación. Eso es lo que estamos haciendo en los centros penales”.



Cuando la cuesta se empina

Frida y Jenny tendrán que pasar un lustro con unos años más para ver el día que recobren su libertad. Desde ya sueñan con “otro mundo posible” para sí mismos, pero hacer real su mundo les será difícil: tendrán que lidiar con la estigmatización de su preferencia sexual y la de haber purgado una pena en un centro penitenciario.



El director de la asociación Entre Amigos, William Hernández, quien con su entidad brinda educación sexual a homosexuales, lesbianas y transgénero, analiza desde el terreno jurídico que la comunidad homosexual vive en un limbo porque civil y penalmente “la figura jurídica de orientación sexual e identidad de género no existe”.



Ese vacío permite que desde el Estado se atropellen los derechos de esta comunidad y que la sociedad reproduzca esta violación. Hernández cita el clásico ejemplo a la hora de sacar el Documento Único de Identidad (DUI). En este trámite, a las personas transgénero las obligan a lavarse la cara y a recogerse el pelo “a parecer hombres que no son”. Esta práctica lesiona la dignidad y derechos de la comunidad homosexual.



Pero esa situación no solo la enfrentan en la dinámica de la sociedad, en la cárcel misma su “derecho a ser” ya suma derrotas. Hernández afirma que este atropello (decomiso de aquello que les permite reafirmar su identidad), no solo queda a discreción del director de un penal, es parte de también de las violaciones del Estado.



“Negar a una persona el vestirse, sentirse, comportarse de determinada forma, es violentar sus derechos humanos a su libre determinación, a su derecho de lo que él o ella quiere ser”, analiza Hernández.



Hernández comentó el reciente atropello que sufrió un transexual al momento de entregar una encomienda en una oficina. Una mujer se rehusó a recibir el envío si este no le daba su nombre real.



El panorama dentro de las cárceles tiende al cambio, al menos Frida y Jenny están agradecidas con la directora de la penitenciaría de Sensuntepeque, Rosa Margarita Acosta, de hecho, no ocultan su miedo cuando finalice su período y llegue otra dirección. “Hemos logrado bastante porque nos toma en cuenta”, reconoce Frida.



Jenny y Frida tienen planes cuando salgan de la cárcel. Frida quiere dedicarse a la cosmetología. Jenny pondrá una panadería y se dedicará al comercio informal. Paradójicamente, luego de tantas discriminaciones y luchas, ambas admitieron que les gustaría dejar de ser homosexuales, como si fuera así de simple.



La ortodoxia y radicalismo de la religión dentro del recinto les ha calado en su fuero interno.



“Me gusta la presencia de Dios, se siente muy bonito. Yo respeto a Dios. No sé por qué salí así. El único pecado que tengo es ser homosexual”.



—Jenny, ¿te incomoda ser homosexual? —le pregunto.



No, me encanta ser homosexual. Yo le pido a Dios que en otra vida me haga una persona normal. ¡Cómo me hubiera gustado tener hijos!


Fútbol y Masculinidad La Opinión de Zamora ESPAÑA

Ramón Llopis-Going concluye que el fútbol es uno de los grandes referentes en la construcción de la identidad masculina de los niños españoles.


JOSÉ MANUEL DEL BARRIO | SOCIÓLOGO He terminado de leer un artículo de Ramón Llopis-Going sobre la construcción de la masculinidad en el fútbol español, publicado en la revista Sistema (nº 217), cuya lectura recomiendo de veras. El autor defiende que, durante mucho tiempo, el fútbol ha sido considerado como «cosa de hombres», un espacio social netamente masculino en el que la mujer únicamente podía estar presente como mera acompañante. Una prueba de ello es que a mitad de la década de los setenta del siglo pasado, clubes de fútbol como el Athleic de Bilbao y el Granada aún asimilaran a sus socias a la categoría de infantiles, por lo que no tenían ni voz ni voto en las asambleas. El fútbol aparecía como el espacio en el que los varones (futbolistas, entrenadores, espectadores y aficionados) compartían una experiencia común que les permitía verse, sentirse y recrearse como hombres.


Algunos estudios sociológicos han puesto de manifiesto el papel del deporte en la construcción de la identidad de género a partir de la Revolución Industrial, cuando el ámbito de la educación familiar y la educación de hijos e hijas quedaron bajo la tutela de las mujeres. En ese periodo se acentuó la división de funciones en el hogar con respecto a etapas históricas previas. Eso condujo a los hombres a la necesidad de crear espacios en los que poder descubrir y construir su masculinidad. El deporte fue uno de ellos. Su práctica les permitía construir un cuerpo, unas habilidades motrices y un carácter específico que reflejaba la competitividad de la sociedad moderna. En este contexto aparecieron deportes como el boxeo o el rugby, que contenían fuertes dosis de violencia y exaltaban la masculinidad. El deporte se convertía así en un laboratorio de la masculinidad. ¿En qué medida el fútbol puede seguir siendo visto como una manifestación de la masculinidad hegemónica, de aquella que se relaciona con la heterosexualidad, la autoridad, la fuerza y la resistencia física?


Ramón Llopis-Going concluye que el fútbol es uno de los grandes referentes en la construcción de la identidad masculina de los niños españoles. Desde muy tempranas edades los niños visten las camisetas de sus ídolos de la primera división de fútbol, intercambian cromos con las fotografías de éstos y aprovechan los tiempos de recreo para disputar un partido en un improvisado terreno de juego. Aunque la práctica del fútbol ya no es sólo cosa de niños o de hombres, sin embargo, el fútbol sigue siendo un espacio machista, ajeno a las tendencias de transformación de la masculinidad identificadas en otros deportes. Se ha comprobado que los procesos de aprendizaje de la masculinidad hegemónica tienen lugar en las categorías infantiles de clubes de fútbol. Ahí, un buen número de entrenadores y padres de jugadores orientan a los jóvenes a comportarse viril, agresiva y competitivamente. Dice el autor que las masculinidades que se expresan en los campos de fútbol actúan como inductoras del desarrollo de la masculinidad hegemónica. Una lección que no deberíamos pasar por alto.