martes, 23 de junio de 2009

La otra cara del partido El Salvador visto por un salvadoreño EL SALVADOR

Querid@s amig@s,


El video que genera esta nota nos ha llegado por cadena y los comentarios eran: "lamentable situación", "sí que vamos a necesitar muchas capacitaciones de masculinidades.. que fuerte el video" y "de esto hablamos cuando hablamos de violencia contra las mujeres" y hemos considerado necesario sumarnos a esa cadena para denunciar lo que los medios no hacen. La nota que sigue a continuación la hemos tomado de un blog, escrito por un salvadoreño que rechaza la violencia contra las mujeres, tan salvadoreño como los del estadio en las tomas de Viet Nam. Puede ser que le guste el fútbol, o que como muchos en Viet Nam, también le guste la Pílsener. Eso es al fin, cuestión de gustos.


Pero, lo que no se vale es la violencia contra las mujeres. Ya sabemos que es ilegal. En San Salvador, inclusive existe una Ordenanza Municipal contra el Acoso Sexual. Ese no es el problema. Como tampoco es el problema que el actual Alcalde de San Salvador se haya pasado la campaña haciendo chistes misóginos e irrespetando a su contrincante mujer y la inteligencia de tod@s. El problema es que eso sigue siendo legítimo. De poco sirven las leyes, sí los patrones culturales no cambian.


¿Más policías? Pero que no sean acosadores! Los gobiernos pocas veces asumen que sus compromisos son con sus propios pueblos y le temen más a la visita de un@ Relatora Especial de la ONU para alguna cosa, que a la deslegitmación ante sus votantes.


¿De qué pamplinas hablamos en Viet Nam sobre equidad de género y no violencia contra las mujeres? Pero, mal haríamos en ver la paja en el gobierno o quien sea y no ver la viga en nuestros ojos. Porque el silencio nos hace cómplices.


No les pedimos que se enfrenten en Viet Nam. No les pediríamos que se suiciden, pero empecemos paso a paso, uno primero y otro después. Confrentemos a los violentos y a los misóginos, uno por uno, no en muchedumbre y llegará un momento cuando tendremos correlación.


Esta vez no lo hagamos por nosotros, hagámolos por ellas, eso nos hará sentir protectores. Más adelante trabajaremos con eso. Pero ahora, al menos protejamos a nuestras hijas, a nuestras novias, a nuestras hermanas y a nuestras mujeres. Porque también tienen derecho a que les guste el fútbol y no morir en el intento.


No sigamos el ejemplo de Nenei, padre irresponsable, de Pacheco, golpeando aficionados en los estadios, o de Pepe, pateando contrincantes en el Bernabeu, ni de Arshavin, proponiendo que les quiten la licenica de conducir a las mujeres.


A continuación el texto y vean el video en nuestra Videoteca Virtual en la columna derecha.


No deseamos, como en otras ocasiones, que lo disfruten. Deseamos que les indigne y que les mueva a la acción.


La otra cara del partido


Muchas cosas buenas se han escrito y reseñado en los medios salvadoreños sobre el partido El Salvador vs. México y de la actitud de la selección ante su rival. Muchas otras cosas se han escrito sobre el “periodista” (más bien hincha fanático) de ESPN que hablo contra la selección y el pueblo salvadoreño. No solo en El Grafico, sino que en otros medios, visuales, radiales y escritos.


Hay dos cosas que debo reconocer, sin embargo, de los medios de otros lados. Uno, que su visión y edición de video del partido fue un millón de veces mejor que la de canal 4. En las notas de ESPN que pasaron a minutos de haber pasado el partido, yo vi tomas realmente claras de muchas cosas del partido que canal 4 no vio. La agresión clara del mexicano Franco contra Alfredo Pacheco (meritoria de una amarilla al menos) que no se vio en la “transmisión oficial” de canal 4, en ESPN se miraba clarita como el agua. Primero, el forcejeo entre ambos para luego terminar el manotazo que rompió la ceja del jugador que tuvo que ser vendado.


Pero, ahora, veo un video que saco TV Azteca. Un video que retrata una escena harta veces vista por lo que hayamos ido al estadio, aunque sea una sola vez, que no es mi caso. Una escena que nunca, sin embargo, ha sido vista en algún medio local, que siempre trata de retratar a los aficionados masculinos como “nobles” y a las mujeres que van al estadio, como “el sexo bello que adorna el encuentro”.


Es un video que da vergüenza, no porque lo haya sacado una televisora extranjera, mexicana, para mas castigo, sino porque dice mucho de algunos aficionados que se desgañitan contra un “periodista” que irrespeto a una país, pero que no pueden respetar a otra aficionado que quiere ver el partido igual que ellos, simplemente porque es una MUJER.


Al ver el video, pase por alto el comentario de los periodistas y las palabras de los comentaristas, para el caso que nos atañe no importan mucho, podemos acusarlo (con o sin razón) de parciales, tendenciosos, subjetivos, etc. Pero fíjese en las imágenes del segundo 13 al 30.


Es una video en cámara lenta donde en apenas unos segundos se mira como, al menos, 4 tipos tocan sin el menor asomo de vergüenza y de las manera mas obscena, sin el menor respeto a una mujer que pasa por los graderíos. Y que probablemente no es atacada por otros, simple y sencillamente porque un tipo va con ella.


¿Hasta cuando seguirá el razonamiento estupido que la culpa fue de la mujer por irse a meter a los graderíos de sol? ¿Hasta cuando las autoridades de futbol seguirán permitiendo que el machismo y la malcriadeza sea lo que impere en los estadios salvadoreños? ¿Pedimos respeto por nuestro país pero no podemos respetar a las mujeres salvadoreñas que van al estadio? ¿Tenemos que mirar las televisoras de otro país para darnos cuenta la responsabilidad que tenemos todos ante estos hechos de violencia?

15 Comentarios »

El enlace para esta lista de comentarios es


: http://soysalvadoreno.blogsome.com/2009/06/16/la-otra-cara-del-partido/trackback/

  1. Indignante!Totalmente condenable!

    Lo dijo Mario16/June/2009 @ 5:47 pm


  2. Desafortunadamente, eso es algo que no ocurre solamente en el Estadio sino que pasa con demasiada frecuencia en las mismas calles de San Salvador. A mí y a algunas amigas nos han pasado casos así cuando hemos andado por el centro de San Salvador. Ni entraré en detalles pero para uno de mujer es indignante y degradante, y si uno les dice algo o reacciona, los majes sólo se ríen y la gente que está alrededor también.

    Lo dijo Jacinta16/June/2009 @ 7:02 pm


  3. Si los medios publicaran cada vez que un animal le toca los senos a una mujer en el estadio, está científicamente demostrado que más lo harían los animales —en inglés se llama el “copycat effect”.

    Sólo hay dos formas de reducir ésto:

    1. Más policías (El Salvador tiene menos de la mita de policías por cada 100 habitantes que ciudades ordenadas como Nueva York, por ejemplo). Otro: Singapur, donde hay cero tolerancia, ya que por infracciones menores como tirar chicle te dan latigazos.

    2. Que a la gente le cambie la cultura. Empezaría porque las mamás no le celebren “a sus criaturas” sus pendejadas ni crímenes. Creo que así te llevaría como 500 años cambiar a los salvadoreños.

    Slds.,

    Lo dijo el-visitador16/June/2009 @ 7:24 pm


  4. Confieso que estoy de acuerdo con El Visitador… es condenable y estúpido.

    Lo dijo Alberto16/June/2009 @ 8:07 pm


  5. Es escandaloso el poco espacio que ocupa en la agenda nacional “la situación de la mujer”.
    Una campaña mediática, bien montada, para concientizar contra este tipo de violencia sería un buen primer paso.
    Sin olvidar que es aún necesario lidiar con las condiciones objetivas de la mujer, pienso, por ejemplo, en la disparidad salarial, y su subordinación social, y un largo etc.

    No sé qué cabría esperar de reclutar más policías que, con alguna certeza estadística, siguen los mismos patrones de conducta que los aficionados en el estadio.

    Lo dijo Las cenizas de gramsci16/June/2009 @ 10:27 pm


  6. Creo que le debo, ya van dos posts que empiezo a raíz de sus posts.

    Lo dijo Virginia16/June/2009 @ 11:23 pm


  7. @mario: La misma reacción tengo.
    @Jacinta. Sé que tiene la razón. San Salvador no es ciudad amigable para los que no tienen carros y tienen que circular usando el transposte publico y caminar en las aceras. Y eso Jacinta, es algo que tenemos responsabilidad todos.
    @El-V (y Alberto) No concuerdo contigo sobre el efecto. Si asi fuera, entonces callemonos todo lo malo que pasa, para que nadie lo copie. No, no funciona asi. Por otra parte, concuerdo totalmente contigo sobre la medida 1 que mencionas para reducirlo.
    @Cenizas. Me parece lo de la campaña, pero solo la simple exposicion a los medios, y el correspondiente castigo, Yo estoy mas a favor del uso de camaras de vigilancia, que identifiquen agresores, y que previo fichaje de sus datos, sean expulsados del estadios. Eso es lo que ha funcionado en Inglaterra para controlar a los hooligans.
    @Virginia. Le respondi en su blog.

    Lo dijo Soy Salvadoreño17/June/2009 @ 9:04 am


  8. La doble moral reina en todos lados, es lo único que se me viene a la mente.

    Lo dijo Alexandra17/June/2009 @ 9:44 am


  9. Qué vergüenza, Dios mio! Qué indignante! Qué rabia!
    1. Necesitamos un cambio de cultura a través de las escuelas, desde pequeños y por medio de los medios de comunicación.
    2. Más vigilanicia en los estadios es una medida nada más mediatica, la gente seguirá comportandose como animal, como bestia, eso no cambiará nada.
    3. Que suban la tarifa de sol para que no entre cualquier escoria que actúe con esos bajos instintos.
    4. Entrar con una chica guapa con un arma que dispare a cada uno que la toquen, asi se expacerá una leyenda urbana al estilo siguanaba que no hay que tocar nunca a una mujer en el estadio porque ellas entran armadas. (es sólo un chiste).
    Saludos.

    Lo dijo Ricardo17/June/2009 @ 11:18 am


  10. Informacin Bitacoras.com

    Valora en Bitacoras.com: Muchas cosas buenas se han escrito y reseado en los medios salvadoreos sobre el partido El Salvador vs. Mxico y de la actitud de la seleccin ante su rival. Muchas otras cosas se han escrito sobre el ?periodista? (ms bien…

    Lo dijo Bitacoras.com17/June/2009 @ 12:41 pm


  11. What a disgrace that a female fan cannot enjoy a live game amongst other fellow fans without being attacked by animals. It testifies to the total depravity of man. Mankind is totally depraved, his thoughts are continually evil and cannot change apart from God. Me de rabia la sinverguenzada de estos bayuncos! Eso no es ser hombre. Como se hace frente a esto? Comienza con usted hombre macho. Empieze a respetar a la mujer en sus relaciones, conversaciones, bromas, los gestos y el lenguaje.

    Alex Sanchez
    @alexsantxo

    Lo dijo Alex Sanchez — 17/June/2009 @ 2:36 pm


  12. Ven el porque digo en Septimo Sentido,que nos encanta la pataneria y que nos gusta joder al vecino. Esa es la jungla del vietnam,hay que salir de ese retrazo mental y espiritual,en el que nos encontramos y no esperemos,que los gobernantes arreglen los problemas personales,que es cuestion de cada quien arreglar. Seamos respondables por nuestros actos,para que el pais avance. Que edad tendra el compadre que sale haciendo eso se la paso a un mocozo,pero no a un viejo,maduremos y comportemonos como adultos que somos.

    Lo dijo Angel Rivera — 18/June/2009 @ 2:56 pm


  13. Saben que es lo peor? que si le preguntas a un mortal salvadoreño comun y corriente caen en ese ‘estúpido razonamiento’ en que ella tuvo la culpa… Ya escuche a un par de vecinos que eso decían.
    Es una lastima y una tremenda vergüenza, que machismo y que intolerancia de unos y permisividad de otros… así no se vale!
    Lastima que algunos se sientan ‘a gusto’ y crean que ‘es parte del show’, Que se les seque la mano a todo abusivo de esos jajaja… que metan mas policías para que les den ‘riata’ a esos cheros…

    Lo dijo El SUM18/June/2009 @ 5:00 pm


  14. Vi el vídeo completo en otro blog y el asunto es peor. Y, como decía alguien allá arriba, no solamente se da en el estadio, sino en muchas partes de El Salvador. Y eso, sin tomar en cuenta cuando es algo abstracto, como se da en las oficinas o empresas, donde no se les de oportunidad de ascenso o se cuchichea a sus espaldas. Si queremos un país diferente, empecemos por el respeto y la igualdad, la justicia. No digo que se pongan una alfombra y se le tire flores al pasar, pero si respeto a la dignidad, a la integridad.

    Lo dijo Gero19/June/2009 @ 9:31 am


  15. Alexandra, Ricardo, Alex, Angel, el Sum, Gero, gracias por venir y comentar.

    Lo dijo Soy Salvadoreño19/June/2009 @ 1:56 pm


    FUENTE: http://soysalvadoreno.blogsome.com/2009/06/16/la-otra-cara-del-partido/

Intercambio de experiencias de atención a hombres que maltratan REDMAS NICARAGUA



Querid@s amig@s:

Con mucho gusto publicamos nuevamente información sobre la actividad de los compañeros nicaraguenses de la REDMAS, esta vez incluyendo el Programa y su precioso logo.


Felicitamos a la REDMAS por tan importante iniciativa, les deseamos éxitos y estaremos pendientes de que nos compartan los resultados.


Podemos con seguridad afirmar que, Sí en Nicaragua la REDMAS fue posible, en El Salvador también lo será,


NOTA DE PRENSA


REDMAS comparte experiencias de atención a hombres.


La red de masculinidad por la igualdad de género (REDMAS) Nicaragua estará realizando el primer “Intercambio de experiencias de atención a hombres que maltratan” este próximo miércoles 24 de junio del 2009 a partir de las 8:30 de la mañana en el Hotel Mansión Teodolinda, Managua.


Los objetivos que se han planteado para esta actividad son fortalecer el trabajo que realizan las organizaciones en la atención a hombres que ejercen violencia hacia su pareja, analizar los alcances, limitaciones y riesgos de estos modelos de atención, así como promover la colaboración entre diversos programas y proyectos dirigidos a los hombres.


Estarán socializando sus experiencias de atención con hombres el Instituto Costarricense para la acción, educación e investigación de la masculinidad, pareja y sexualidad (WEM), Bufete Popular Boris Vega -Masaya, Asociación de hombres contra la violencia (AHCV) y las Comisarías de la Mujer, Niñez y la Adolescencia.


También el Dr. Santiago Sequeira estará compartiendo su experiencia como psicoterapeuta en la atención a hombres con problemas de violencia. La metodología del encuentro también incluye la conformación de grupos pequeños para identificar las fortalezas, limitaciones, riesgos y desafíos de este tipo de trabajo con hombres.


Esta actividad es realizada gracia al apoyo y cooperación de Save the children y UNFPA.


PROGRAMA



INTERCAMBIO DE EXPERIENCIAS DE ATENCIÓN A HOMBRES QUE MALTRATAN
24 de JUNIO DEL 2009
Hotel Mansión Teodolinda, Managua


OBJETIVOS


Fortalecer el trabajo que están desarrollando diversas organizaciones en la atención con hombres que ejercen violencia hacia su pareja.


Promover la colaboración entre programas y proyectos de atención a hombres que han ejercido violencia hacia su pareja.


Analizar los alcances, limitaciones y riesgos sobre la aplicación de modelos de atención a hombres que ejercen violencia hacia sus parejas.



MIERCOLES 24 DE JUNIO



TEMA
EXPERIENCIAS DE ATENCIÓN A HOMBRES QUE MALTRATAN
Hora:
8.30 a.m. – 8.45.00 a.m.
Inscripciones

8.45 a.m -- 9.00 a.m
Bienvenida

9.00 a.m. – 9.30 a.m.
¿Por qué impulsar servicios de atención a hombres que maltratan? consideraciones conceptuales, políticas, sociales. Presentación del instituto Wem de Costa Rica.

9.30 a.m. – 10.30 a.m.
Panel experiencias de atención con hombres, instituto Wem, Costa Rica, Bufete Popular Boris Vega, presentación comisaría de la mujer, niñez y la adolescencia, modelo grupal.

10.30 a.m. – 10.45 a.m.
Refrigerio

10.45 a.m. – 11.15 a.m.
Preguntas y comentarios

11.15 a.m. – 11.55 a.m.
Panel sobre modelos de atención, presentación de la Asociación de Hombres Contra la Violencia, presentación del Dr. Santiago Sequeira, sicoterapeuta, presentación comisaría de la mujer, niñez y la adolescencia, modelo individual.

11.55 a.m. – 12.25 p.m.
Preguntas y comentarios

12.30 p.m. – 1.30 p.m.
Almuerzo

1.30 p.m. – 3.30 p.m.
Identificando fortalezas, limitaciones, dudas y sugerencias para la atención a hombres: trabajo en grupos

3.30 p.m. – 4.30 p.m.
Plenaria: presentación de resultado trabajo de grupos

4.30 p.m. – 5.00. p.m.
Conclusiones y cierre

La primera obligación para un hombre es no ser una mujer GENERO CON CLASE

La primera obligación para un hombre es no ser una mujer...

de Género con Clase

Por: Alba Carosio / Fuente: CELARG

Sólo sigo riéndome, escondiendo mis lágrimas porque los chicos no lloran

THE CURE BAND

…los chicos no lloran tienen que pelear…

Miguel Bosé


Leeremos a historia de Brandon (nacida Teena), desde el análisis feminista, poniendo el foco en los paradigmas de la masculinidad, y las consecuencias mortales para quienes tienen el atrevimiento del desafío al orden genérico-sexual establecido.


La norma del género


Tanto lo masculino como lo femenino son conceptos normativos, es decir, son algo más que condiciones sexuales, son prescripciones que marcan lo-que-una-mujer-debe-ser y lo-que-un-hombre-debe-ser para ser consideradas y considerados como tales, pero lo que es más importante para sentirse como tal. Desde el punto de vista feminista, la masculinidad no sólo da cuenta de las formas de los significados culturales asignados al hecho de ser hombre, sino también, a las formas en que los hombres ejercen el poder en la sociedad, y de cómo este poder asociado a lo masculino se incorpora en las estructuras e instituciones sociales.


Hay quienes piensan que sólo las mujeres tienen género, y solamente hablamos sobre ellas cuando asumimos esta perspectiva. Debe quedar claro que cuando hablamos de género y sus perspectivas, estamos haciendo referencia no solamente a diferentes maneras de estar en el mundo, sino a jerarquías y relaciones de poder que conforman el contexto de las relaciones entre los sexos. El feminismo descorrió el velo de la otredad, mostró la necesidad de explicarnos a nosotras mismas, y los estudios de género se abrieron a la relación desigual y de dominio, entre mujeres y hombres como propósito fundamental.


La masculinidad y la femineidad trascienden los cuerpos biológicos, la cultura de género produce identidades y subjetividades que guían el ser y el hacer de hombres y mujeres, de sus prácticas, de sus deseos, de sus actuaciones. La masculinidad (y la femineidad también, y más clara y profusamente expuesto) es una posición, que no es fija sino condicionada culturalmente, envuelve los las anatomías y las individualidades, y es referida a un colectivo: el de los hombres. Nuestro cuerpo “nos precede” como la sociedad en la que nacemos, esto nos determina cómo debemos hacernos mujeres u hombres en el deber ser social, adoptando el parecido a otros hombres y a otras mujeres, adoptando los rasgos que nuestra cultura atribuye a mujeres y a hombres.


En el concepto de “masculinidad” está la lógica que mantiene, produce y reproduce la asimetría de poder entre hombres y mujeres, es decir, la “masculinidad hegemónica” o “dominación masculina”, accediendo a la cual los hombres ejercen el patriarcado. La organización patriarcal de la sociedad tiene su base en el ejercicio de la masculinidad hegemónica.


La imbricación del poder y los atributos de la masculinidad es tal, que frecuentemente se utilizan imágenes, atribuciones y metáforas del poder “masculinizado”, para representar el poder en escenarios que no tienen que ver con los hombres y las masculinidades.



La masculinidad: cómo debe ser un hombre de verdad


El sistema sexo-género propone el “deber ser” de los varones, se espera que los hombres actúen en una dirección y no en otra, que tengan unas habilidades y no otras, que tengan unas actitudes y no otras, es decir que cumplan con el patrón exigido.


Mientras la feminidad aparece como “natural”, el hombre debe aprender a “ser hombre” y debe dar pruebas de ello. El hombre debe enfrentar tres luchas básicas en su vida: demostrarse a sí mismo y a los demás que no es mujer, que no es un niño y que no es un homosexual, lo que supone una permanente puesta a prueba de la virilidad.


La masculinidad se produce en una búsqueda permanente de reafirmación: mientras las mujeres no tienen obligación de estar demostrando constantemente que lo son, ser hombre es una condición que constantemente debe “demostrarse”. Podríamos parafraseando a Simone de Beauvoir, decir que no se “es” hombre, sino que se “demuestra”. Hay en la masculinidad la obligación constante de mostrar valor, dureza, fuerza, enfrentar peligros, ganar peleas, sobresalir en los deportes, tener sexualidad frecuente. Y estos comportamientos constituyen valores que arquitecturan una subjetividad en la que se confunden identidad personal e identidad de género. La masculinidad inscribe lo personal en una historia y un destino más amplio “cuyos contornos se desdibujan”, en el destino que marca el género.


La masculinidad parece ser producto del logro, el hecho de ser hombre no reside en la fisiología, sino en su comportamiento y en sus prácticas. Es necesario afirmarse como varón, como hombre, como niño y con prioridad establecer la diferencia con las mujeres. La principal y más clara definición cultural de lo masculino es “lo que no es femenino”. La masculinidad se construye como huida de lo femenino. A los varones se les empuja a evitar cualquier acción o comportamiento que pudiera asociarlos con las mujeres o lo femenino, se dice que “no es de hombres”. De manera que, lo masculino se constituye en el rechazo a lo femenino. La principal obligación de todo hombre consiste en impedir cualquier sospecha de feminización. La masculinidad es el repudio de lo femenino. Todo lo demás es una elaboración de esa primera regla.


Se llega a desarrollar la masculinidad destruyendo la influencia materna. Se debe eliminar de su propio cuerpo la influencia afeminante de las mujeres del grupo. La obligación impuesta a los varones se expresa de muy diversas formas: iniciaciones, chistes, sarcasmos, hasta castigos corporales a los varones que manifiestan conductas asociadas con lo femenino. Cualquier actividad o conducta identificada como femenina realizada por un hombre lo degrada. Una buena porción de tiempo de vida de los hombres e consagra a evitar sentir o expresar emociones que tengan semejanza o hagan la más remota evocación de las sensibilidades o vulnerabilidades identificadas culturalmente como femeninas o feminoides.


La dureza y el valor físico es uno de los rasgos masculinos de mayor valor. Duro entre los duros, el “hombre de verdad” no necesita ni se ata a nadie. Virilidad tiene su raíz en vir (varón), que a su vez, procede de vis (plural, vires) que significa fuerza, vigor corporal, ímpetu, violencia, fuerzas, tropas. Y hay tiempos supremos de la masculinidad que son los tiempos épicos: situaciones extremas en las que hay que demostrar fortaleza para poner en riesgo la integridad o la vida, luchas en las que hay que acabar con la vida de otros hombres o morir en manos de ellos, gestas y hazañas, justas y torneos demuestran la virilidad. La adquisición de la correcta masculinidad produce presiones para demostrar el arrojo y la destreza mediante prácticas temerarias, entre ellas, por ejemplo, la conducción de motocicletas y/o carros, u otros vehículos, con funestas consecuencias en muchos casos.


Hay que adquirir una dureza sin recaídas: la virilidad y masculinidad personales podrían desvanecerse si se ejercen y se mantiene una defensa ritual para conservarlas. La masculinidad es una cualidad en constante peligro.


Incluso hay toda una colección de modales bruscos que sirven para afirmar la masculinidad, porque hay que evitar toda suavidad que asemeje a lo femenino. Suele decirse de manera desvalorizadora “es un hombre demasiado delicado”. Dice Franco La Cecla (2005) que “Los machos se ven obligados –si quieren salir airosos de un mundo en que a los débiles no se les permite sobrevivir- a asumir una buena dosis de bellaquería.”


Pero también la virilidad se relaciona con la capacidad de un hombre de actuar sexualmente como tal, y con la potencia copulativa. La potencia se asocia con un instinto animal, que configura un impulso más fuerte que la voluntad, de manera tal que la razón no logra controlar el cuerpo y el deseo masculino. Por ello, el hombre se puede transformar en una especie de animal descontrolado con legitimidad. Esto los lleva a ejercer la violencia para satisfacer sus deseos. Los hombres ven en el sexo una manera de confirmar su masculinidad. La adecuación sexual masculina combina la dureza de sentimientos como continuo deseo de actividad sexual. [1]


Esta trama cultural libra al varón de sus responsabilidades sexuales, los hace irresponsables de sus actos o de las consecuencias de éstos. Y los lleva a distinguir entre sexo y amor. Esta construcción cultural de los cuerpos del hombre y de la mujer tiene profundas consecuencias en la reproducción: justifican mayores obligaciones de las mujeres en la reproducción, porque los hombres cuando se excitan no tienen control de sus cuerpos. También en el campo de la sexualidad, los varones que no son heterosexuales serían considerados no plenamente “masculinos”, una desviación biológica, enfermos.


Para alcanzar la masculinidad debida, es necesario ser validado por los pares. La plenitud se logra luego de experiencias iniciáticas o pruebas: donde los hombres se hacen tales. Se trata de la reproducción social de la masculinidad, para lo cual las distintas sociedades tienen rituales más o menos establecidos, tales son por ejemplo: la primera borrachera, las competencias adolescentes, las primeras peleas de puños, etc.


Hay deseo y necesidad de certificación masculina por los iguales (hombres reconocidamente heterosexuales y de la misma condición social del sujeto). Los hombres se encuentran bajo el permanente escrutinio de otros hombres, que son quienes “conceden la aceptación en el reino de la virilidad” (Kimmel: 1997). La virilidad se constituye en torno al ejercicio de una sexualidad activa, la demostración de fortaleza física y emocional y otras conductas prestigiadas.


La calle y los espacios físicos públicos son los lugares de encuentro masculino y de competencias, en donde se pueden evaluar atributos: competir para tratar de ganar, ser valiente, correr riesgos y no mostrar miedo, iniciarse en el sexismo y la homofobia. En el espacio público los hombres demuestran su fuerza, y su capacidad para ejercer violencia, y se les permite homologarse como varones. Aprender a estar con los hombres, o en el caso de los primeros aprendizajes deportivos a estar con los aspirantes al estatuto de hombre, obliga a los más jóvenes a aceptar la ley de los mayores, y el saber comportarse, el saber ser hombre.


Los cuerpos masculinos deben blindarse al dolor para poder hacer deportes correctamente, la habilidad deportiva es considerada una característica definitoria de la masculinidad exitora. Los pies, las manos, los músculos... se forman, se modelan, se endurecen, en una especie de juego sadomasoquista con el dolor. El aspirante debe aprender a aceptar el sufrimiento – sin decir ni palabra y sin “maldecir” - para integrar el círculo restringido de los hombres. La iniciación de los hombres, parece tener un movimiento inicial de sumisión y aceptación de las reglas y un movimiento posterior de competencia afirmadora. La responsabilidad de ser hombres lleva a responder a la violencia con violencia. Y ser trata de mostrar especial habilidad para las prácticas peligrosas. Pandillas y barras bravas son algunas de las formas que transforman a los varones en hombres de verdad. Las relaciones entre hombres, están estructuradas en base a la imagen jerarquizada de las relaciones hombres / mujeres. Los que no pueden demostrar que “las tienen bien puestas” corren el riesgo de verse marginados y considerados como dominados, como las mujeres.


El espacio homosocial es un lugar de camaradería y rivalidad entre los varones. Aquí se marca la diferencia entre el joven y el viejo; el mundo de las esperanzas y el del desengaño. En este espacio la sujeción y el control sobre la mujer es requisito. En estos espacios la vida de los hombres es un largo ritual confirmatorio de una masculinidad siempre escurridiza. Se trata de que la identidad masculina se adquiere a un alto precio.


Masculinidad y violencia


Sobre el suicidio de Mishima, L. Segal dijo: “Su furiosa búsqueda de la masculinidad... le provocó un deseo de purgarse de toda sensibilidad para poder convertirse en un objeto completamente viril, en un hombre pleno (cosa que no era posible hasta el momento de la autodestrucción, el momento de la muerte)”.


La capacidad para ejercer la violencia a través de la agresión física es otro de los recursos de poder que es deber de la masculinidad referente o hegemónica. Los síntomas de la condición masculina se rastrean en las estadísticas sobre muertes violentas, accidentes y suicidios, en la población de las cárceles: “ser varón es un factor de riesgo”. Ya en los años 70, Comisión nacional norteamericana para las causas y prevención de la violencia anotaba que “Demostrar la virilidad exige una manifestación frecuente de la propia dureza, la explotación de las mujeres y respuestas rápidas y agresivas", concluía el estudio.


El uso de la violencia es otro de los elementos que nos sirve para ilustrar la complejidad de las relaciones entre comportamientos, identidades e interpretaciones de la masculinidad. La violencia física puede ser interpretada como potencia, brutalidad, ignorancia o como patética fragilidad. La violencia parece servir de marcador de las masculinidades de agresores y agredidos, que se construyen dependiendo de los estilos de confrontación. Es necesario examinar las ideas que imponen cultivar un aura de atrevimiento y agresión, como indispensable en la conformación de la masculinidad. La violencia masculina es considerada hombría a su máxima potencia.


La violencia es un fenómeno distinto de la agresión, la asimetría es propia del acto violento, así como su carácter coercitivo y su remisión al concepto de poder. Su intención, más que dañar, es dominar, someter, doblegar, paralizar por medio del ejercicio de la fuerza, sea esta física, psicológica, económica, o sexual.


El ejercicio de la violencia por parte de los varones, no es producto de una naturaleza esencial o un yo deprimido, sino que deviene de la construcción social de la masculinidad, que aún en la diversidad de formas tiene como constantes: la separación violenta de la madre que representa lo femenino, el sometimiento a pruebas públicas de virilidad y la progresiva formación de una personalidad rígida y violenta. Se estimula en los varones las conductas violentas y temerarias. En Venezuela, algunas cifras sobre los varones jóvenes dan cuenta de la relación masculinidad y violencia: entre los 15 y 29 años la mortalidad masculina, triplica con creces a la femenina (en el año 2006 la proporción de muertes juveniles es de 17.2% masc. y 5% fem.; por cada muerte de jóvenes femeninas se producen cinco masculinas; 6 de cada 10 muertes de hombres jóvenes se producen por causas violentas; 93.5% de la población reclusa son hombres y 6,5% son mujeres).


La violencia masculina es producto de la socialización de género que norma una masculinidad machista: varones grandes consumidores de alcohol, preñadores, que se hacen respetar por la violencia. La expresión libre de la ira y la cólera en forma de violencia son características masculinas. Se podría decir que el varón libera su animosidad de manera más irreflexiva en público, mientras las mujeres guardan cierta reserva. La expresión o el significado de la cólera, de la agresividad y del odio son diferentes según se trate de un hombre o de una mujer. (Alain Braconnier, 1997)


Para Kimmel «La violencia ha sido parte del significado de la masculinidad, parte de la forma en que los varones han medido, demostrado y probado su identidad. Sin otro mecanismo cultural por el que los jóvenes puedan llegar a verse como hombres, han asumido la violencia como el camino para hacerse hombres» (Kimmel, 2001, p. 68).


¿Cómo podemos hablar acerca de la violencia sexual y las violaciones sin confrontar la ideología de la masculinidad que exige que los hombres se sientan poderosos cuando en realidad no lo son?


Michael Kaufman habla de las siete Ps de la violencia masculina: 1) Poder Patriarcal, que establece una tríada de violencia; violencia contra otros hombres, contra las mujeres y contra sí mismo; 2) Privilegios: noción de derecho a privilegios; 3) Permiso: la violencia no sólo es permitida; también se glamoriza y se recompensa; 4) Paradoja del poder de los hombres: inseguridades personales conferidas por la incapacidad de pasar la prueba de la hombría, o simplemente la amenaza del fracaso llevan al aislamiento y la violencia es un mecanismo compensatorio; 5) Psiquis de la masculinidad: alejamiento del cuidado, incapacidad para experimentar cercanía y comprensión de los sentimientos de los otros, es fácil ejercer sobre ellos la violencia; 6) Presión: para muchos hombres el sentimiento que goza de validación es la ira; 7) Pasadas experiencias: niños que crecen con experiencias de hostigamiento y brutalización.


Trasgresión, violencia y muerte


La vida y la gesta de Brandon en la película “Los niños no lloran”, interpela a la masculinidad, la pone en cuestión, tematiza la rebeldía ante su hegemonía. Con la existencia de Brandon, las fronteras de género tienden, por el lado de los hombres, a descomponerse, a explosionar, haciendo saltar en mil pedazos lo masculino. Y para colmo, en un ambiente como el de Nebraska, donde las botas y las camisas a cuadros marcan la imagen de campero, quintaesencia de la virilidad.


Brandon entiende oscuramente que los límites genéricos tienen leyes estrictas y su deseo no consiste conscientemente en transgredirlas sino en saltar al otro lado, al lado masculino. De ahí el corte de pelo, el vestuario, la aceptación y participación en los ritos de iniciación a la masculinidad, la participación en el torneo de la virilidad. Brandon se embarca en búsqueda de la masculinidad.


Sin embargo, hay características personales que según la percepción de las mujeres con las cuales establece relaciones de complicidad, hay una intimidad “rara”, es percibida como imposible entre las mujeres y los hombres corrientes, una sutileza en las relaciones y un estar abierto al otro, que se experimentan como “especiales”. Porque las actitudes “no encajan” en el sistema sexo-género que muestra la única posible masculinidad, la de la hegemonía y violencia, completamente alejada de lo femenino y sus saberes, pareces y actitudes. Y en este particular podríamos hacer referencia al Manifiesto de las Lesbianas Radicales, que señala:


...debería comprenderse primero que el lesbianismo, como la homosexualidad masculina, es una categoría de comportamiento posible únicamente en una sociedad sexista caracterizada por roles sexuales rígidos y dominada por la supremacía masculina. Estos roles sexuales deshumanizan a las mujeres al definirnos como una casta de apoyo/servil en relación a la casta superior de los hombres, y mutilan emocionalmente a los hombres al exigirles que estén alienados con respecto a sus propios cuerpos y emociones para poder realizar sus... [prescritas] funciones de manera efectiva."


The Woman-Identified Woman (La mujer identificada con la mujer) fue un manifiesto escrito por Radicalesbians (Lesbianas radicales) en 1970


La violencia no es sólo acción de dominio sobre alguien en contra de su voluntad, sino que se concreta en dependencia que quién tiene el poder y cómo se legitima, y cuál es el orden dentro del que se da. Es claro que la violencia de género, está naturalizada. La violencia del poder masculino –en el ambiente pueblerino en el transcurre “Los niños no lloran” y en muchos otros más- está promovida (aunque no aceptada) por los rituales de masculinidad que acatan hombres y mujeres.[2]


Y claro, qué mayor trasgresión al orden masculino puede haber que una mujer que usurpa la condición de hombre, y para más, logra conseguir el interés y el amor de las mujeres deseadas, de las mujeres trofeo del pueblo (“los ojos azules más bellos de Texas”). Una puesta en cuestión de esta índole, solamente puede pagarse con la muerte, y con la muerte que además incluye la violación, claramente realizada como demostración de poder. “Hacer mujer” a una mujer que ha optado por amar a otras mujeres, implica usar su cuerpo para “despertarlo” y devolverlo a la “normalidad”. Se viola y se mata para mantener el orden de género, su dividendo patriarcal y el poder establecido. Lo demás son simplemente daños colaterales.


Referencias Bibliográficas


Careaga Pérez, Gloria y Cruz Sierra, Salvador. (2006) Debates sobre masculinidades: Poder, desarrollo, políticas públicas y ciudadanía, México: UNAM, Facultad de Filosofia y Letras. Programa Universitario de Estudios de Género.

Inda, Norberto. (1996) “Género Masculino, Número Singular”. En Burin, Mabel y Dio Bleichmar, Emilce. (1996) Género, Psicoanálisis y Subjetividad, Buenos Aires: Paidós.

La Cecla, Franco (2005) Machos sin ánimo de ofender, Buenos Aires: Siglo XXI.

Braconnier, Alain (1997) El sexo de las emociones. Santiago de Chile: Editorial André Bello.

Kimmel,M. (2001): «Masculinidades globales: restauración y resistencia», en C. Sánchez Palencia; J. C. Hidalgo (eds.): Masculino plural: Construcciones de la masculinidad, Lleida: Universitat de Lleida.

Notas

[1] Kimmel “Lo sexual para ellos es apasionado, explosivo impulsivo, espontáneo, mientras que lo seguro es suave, tibio, acariciable, así, cuando decimos "sexo seguro" lo que ellos escuchan es "dejen de tener relaciones sexuales como hombres". Por eso es tan difícil hacer que los varones heterosexuales practiquen el sexo seguro.”

[2] Veamos por ejemplo la forma en que reaccionan los hombres y las mujeres frente a los niños y la frase que le dicen a Brandon la amiga que lo hospeda “oh, tú eres bueno con los niños”. Una de las mayores demostraciones de poder masculino es pensar que tienen completo derecho a sentirse muy molestos por la conducta y llanto de los bebés.

Género con Clase

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Macri elimina Línea Mujer Página 12 ARGENTINA

MACRI ELIMINA LA LINEA MUJER

Sin tono para pedir ayuda

Por Mariana Carbajal

El futuro incierto de la histórica línea gratuita de atención a víctimas de violencia machista de la ciudad de Buenos Aires generó la reacción de voces de distintos ámbitos, que rechazan que sea absorbida por el número 147, el nuevo call center porteño que unifica otros números para realizar denuncias y múltiples reclamos administrativos. El 147 tiene varias limitaciones para brindar asesoramiento y contención a mujeres golpeadas. No sólo diluye la especificidad de la problemática de género en un laberinto de trámites. Funciona en un horario reducido y no las 24 horas del día. Además, la llamada no es gratuita: si una mujer en una situación de crisis, encerrada en el baño de su casa tras una paliza, intenta comunicarse desde un celular y no tiene saldo en su tarjeta, no podrá pedir ayuda. Tampoco quienes llamen desde una localidad vecina a la ciudad: el 147 sólo recibe comunicaciones realizadas desde domicilios porteños.

“El Estado debe dar un mensaje claro de que la violencia contra las mujeres le preocupa. Ese mensaje de claridad es importante para que la mujer tenga confianza y se anime a denunciar. Por eso debe haber un servicio telefónico especial. Quien atienda el teléfono y dice ‘hola’ tiene que estar preparado, no puede haber confusión. El momento de la llamada es único, si no, puede ser una oportunidad perdida y sabemos qué consecuencias puede tener cuando se trata de una víctima de violencia de género”, advirtió Rafael Barca, director ejecutivo de Amnistía Internacional, al ser consultado por Página/12.

La Dirección de la Mujer informó internamente que el próximo jueves se realizará la mudanza de las operadoras telefónicas que atienden el 0-800-666-8537 (MUJER) en el edificio de Carlos Pellegrini 211 al nuevo call center, ubicado en Estados Unidos 36. Una semana atrás, a través de un comunicado de prensa y ante una consulta de este diario, esa dependencia informó que se podría ingresar a ese 0-800 a través del 147, pero que la línea gratuita seguiría vigente. A los empleados se les comunicó que sería así pero por un tiempo, hasta que la gente se acostumbre y memorice el número de la nueva central telefónica que unificó más de una veintena de 0-800. Ahora, a través del 147 se pueden hacer denuncias varias –sobre la existencia de ñoquis hasta por el mal estado de una plaza–, reclamos y consultas impositivas, solicitar turno para el Registro Civil y pedir información sobre multas y trámites para obtener la licencia para conducir, entre una amplio abanico de alternativas. Todavía no se incorporó una opción para acceder a información y ayuda en casos de violencia machista. Y tampoco se informa en el 147 sobre el 0-800-666-8537 como sí se precisa a dónde hay que llamar en caso de tener una “emergencia” y querer contactarse con la Policía Federal (911), el SAME (107) o Defensa Civil (103).

Hoy a las 13.30, las operadoras telefónicas acompañadas por el gremio municipal realizarán una manifestación “en defensa de la central de llamadas”. La Línea Mujer cumplirá el mes próximo veinte años. Atiende las 24 horas del día, los 365 días del año. El personal tiene capacitación especial para asistir a mujeres golpeadas. No es lo mismo contener a quien acaba de recibir una golpiza, tiene la cara ensangrentada y un brazo dolorido, se quiere suicidar, está deprimida o atemorizada por un cuadro de violencia familiar que brindar información sobre el vencimiento de la tasa de ABL.

“El contexto de atención de la violencia de género no puede ser el mismo que el de trámites y reclamos, ya que esto desvirtúa el marco teórico desde el cual se conceptualiza el problema de lo que es la violencia, así como el ámbito desde el cual debe ser abordada. No se trata en ningún caso de un trámite administrativo, sino de la escucha a una víctima de violencia de género a la cual hay que contener, orientar, asesorar y derivar. En este tránsito del 0-800 al 147 se pierde la especificidad en cuanto a la asistencia a las víctimas”, señalaron en un comunicado de prensa las trabajadoras de la Línea Mujer. Página/12 habló con algunas de ellas. Prefieren no identificarse: la mayoría tiene contratos flexibles y teme por la continuidad laboral.

El diputado porteño Raúl Fernández, de Encuentro Progresista, presentó un pedido de informes en la Legislatura. “No está claro qué va a pasar con el 0-800. La idea de pasar de un número largo a uno de tres cifras no está mal, siempre y cuando se respete la agilidad y la especialización de la temática. No se puede perder la importancia y la criticidad de la problemática de la violencia doméstica en una línea de trámites administrativos”, señaló Fernández. El tema será tratado en la reunión de mañana de la Comisión de Mujer, Infancia, Adolescencia y Juventud que encabeza Gabriela Alegre. La diputada Diana Maffía, vicepresidenta de la comisión, cuestionó la “improvisación” del gobierno macrista en esta cuestión y consideró una “irracionalidad” que la línea gratuita de atención a casos de violencia sea absorbida por una central telefónica que funciona en horario de oficina y a la cual no se puede acceder desde un celular si no se tiene saldo. “En las villas de la ciudad no hay líneas fijas. La gente tiene mayoritariamente celulares. Cómo se va a cobrar la llamada para pedir ayuda”, objetó, en diálogo con Página/12. Maffía propuso que se avance en la unificación de la atención telefónica con la línea 137, que depende del programa Las Víctimas contra las Violencias del Ministerio de Justicia de la Nación.

La candidata a diputada porteña de Diálogo por la Ciudad y ex titular del Consejo de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, María Elena Naddeo, también expresó su preocupación por la “incertidumbre” de la Línea Mujer. “Desde una mala conceptualización del eficientismo cada tanto aparece la idea de unificar las líneas. La primera recepción de una víctima de violencia es muy importante. Si la mujer llama, tiene un primer filtro y tiene que esperar una derivación, ya tiene un obstáculo. Esta fusión de la línea telefónica debilita a la Dirección de la Mujer”, señaló Naddeo.

El 0-800 depende de la Dirección de la Mujer y brinda contención, asesoramiento y derivación en casos de violencia machista y de delitos sexuales. A través de la Línea Mujer se puede acceder a la Línea Te Ayudo (102), que asesora y deriva aquellas consultas o denuncias sobre maltrato y abuso sexual infantil. Tiene una tercera opción que da información referida a los derechos a la salud de la mujer y turnos para realizarse un Papanicolaou y exámenes mamarios en hospitales públicos de la ciudad. El 147 depende de la Subsecretaría de Atención Ciudadana.


FUENTE: http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-127088-2009-06-23.html

Concluye Encuentro de Mujeres Parlamentarias de América Latina y Caribe ESPAÑA

La importancia de las leyes de cuota para el incremento de la participación política formal de las mujeres se destacó en los debates y conclusiones del Encuentro.


Por: Tito Drago / IPS


Las leyes que establecen una cantidad mínima de mujeres que deben ocupar cargos públicos son una clave para extender los valores de equidad, se señaló en el Encuentro de Mujeres Parlamentarias de América Latina y el Caribe, iniciado el lunes y clausurado este martes en Madrid.


El encuentro "Hacia una agenda política para la igualdad de género en América Latina y el Caribe", fue organizado por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), con la colaboración del Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer (Unifem).


Más de 60 parlamentarias de 20 países de América Latina y el Caribe y una veintena de España asistieron a la conferencia. En 11 de esas 20 naciones, ya existen leyes de cuotas y su efectividad se nota en que la proporción de legisladoras fue de 20,5 por ciento del total de escaños en 2008, mientras en los otros nueve fue de sólo 14 por ciento.


Argentina puso en vigor la primera ley de cuotas del mundo, y ese y otros países de la región tienen o han tenido mujeres presidiendo el Poder Ejecutivo, como Chile, Nicaragua y Panamá. Pero sin esas legislaciones habría que esperar hasta 2052 para que 40 por ciento de los escaños estuvieran en manos femeninas, subrayó Rebeca Grynspan, directora regional del PNUD para América Latina y el Caribe.


Ninguna de esas naciones ha llegado al grado de igualdad de España, que cuenta con un gabinete paritario que preside el socialista José Luis Rodríguez Zapatero, con igual número de ministras y ministros, y tiene la obligación de colocar al menos 40 por ciento de postulantes de diferente sexo en las listas electorales.


En materia de gabinetes algo avanzó América Latina: en la década de 1990 las mujeres apenas ocupaban nueve por ciento del total de ministerios, y este año alcanzan a casi 22 por ciento. Se destaca como muy positivo que cada vez más ministras estén al frente de carteras asociadas por la tradición machista a lo masculino, como las de Defensa, Interior, Economía, Industria y Ciencia y Tecnología.


La vicepresidenta primera del gobierno de España, María Teresa Fernández de la Vega, dijo en el encuentro a las parlamentarias que no debe olvidarse nunca que ejerciendo y mostrando el valor de la libertad política se contribuye a los valores de igualdad en toda Iberoamérica, comunidad integrada por todos los países de habla española y portuguesa de ambos lados del océano Atlántico.


"Aún tenemos muchas puertas que abrir y muchos puestos en los parlamentos por ocupar. Al menos la mitad, el cincuenta por ciento en todos los gobiernos del mundo", agregó.


Fernández de la Vega exhortó a las participantes a lograr un espacio público en el que la población femenina forme parte de las soluciones a las crisis. Porque, puntualizó, "hoy las mujeres somos parte de la política, somos un elemento central de ella y seguimos reivindicando el espacio público que siempre debimos haber ocupado".


La directora ejecutiva de Unifem, Inés Alberdi, subrayó que se necesita en la política, en la justicia, en el cumplimiento de los servicios públicos y en los mercados "una rendición de cuentas desde una perspectiva de género, para garantizar que las políticas sobre derechos de las mujeres no sean una retórica vacía".


Esa rendición de cuentas, prosiguió, debe ser hecha de forma que "ellas mismas puedan lograr respuestas de quienes ocupan cargos de decisión, tanto nacionales como internacionales".


Aunque todavía no se logró una representación femenina equitativa en los parlamentos de América Latina y el Caribe, se ha registrado un gran avance en la proporción de diputadas, que en la actualidad es de casi 21 por ciento de los escaños de las cámaras bajas.


La mayor representación femenina se registra en Cuba (49 por ciento), Argentina (40 por ciento) y Costa Rica (casi 37 por ciento), en tanto que las más bajas están en Colombia (8,4 por ciento), Brasil (nueve por ciento) y Guatemala (12 por ciento). Esa presencia es mucho menor en los municipios, donde hay sólo seis por ciento de alcaldesas.


Las parlamentarias reunidas en Madrid dieron los primeros pasos para elaborar una agenda legislativa de género para la región y estrategias que contribuyan a hacerla efectiva.


En este aspecto destacaron que se requiere de un papel femenino protagónico como clave del desarrollo para hacer frente a la crisis económica mundial. Además, se enfocaron en propuestas sobre el empleo, la protección social y la corresponsabilidad de la vida personal, familiar y laboral, así como en la salud sexual y reproductiva.


Publicado por Género con Clase


FUENTE: http://generoconclase.blogspot.com/2009/06/amcerica-latina-la-igualdad-requiere.html

20% mujeres sufren acoso sexual CHINA

20% de las mujeres chinas sufren acoso sexual en el trabajo, según sondeo

de Género con Clase

Fuente: EFE

El 20 por ciento de las mujeres chinas sufre acoso sexual en el trabajo, según un estudio del Centro de Servicios Legales y Leyes de la Mujer de la Universidad de Pekín, difundido hoy.

Además, según el sondeo llevado a cabo a más de 3.000 mujeres y publicado por la agencia de noticias Xinhua, una de cada cuatro no logra encontrar trabajo por el hecho de ser mujer.

El 25 por ciento de las encuestadas tuvo que firmar contratos de trabajo con cláusulas que prohíben casarse o quedarse embarazadas durante el periodo en el que están trabajando para la empresa.

De quedarse embarazadas, más del 20 por ciento ve recortado su sueldo y un 11,2 por ciento pierde directamente su puesto de trabajo.

Un 28 por ciento afirma que los jefes adoptan diferentes criterios a la hora de contratar empleadas y tienen que estar mucho mejor preparadas que los varones.

Más de un tercio de las entrevistadas creen que los hombres poseen más oportunidades de promoción, y un 52,1 por ciento lo atribuyen al hecho de que la mujer tienen que dedicar más tiempo a las tareas domésticas y a cuidar de los niños.

"La sociedad tiene que promover la idea de la igualdad de género en el trabajo", sentenció Guo Jianmei, director del centro.

Género con Clase

FUENTE: http://www.google.com/reader/view/feed/http://feeds2.feedburner.com/somoslasigualias?source=ignitionfork#stream/feed%2Fhttp%3A%2F%2Fgeneroconclase.blogspot.com%2Ffeeds%2Fposts%2Fdefault

Indujo su parto, el bebé terminó muerto y la madre encarcelada ¿Y el padre? Página 12 ARGENTINA

Querid@s amig@s,

Como es usual, cuando se habla de abortos y otros temas, se enfoca el asunto desde la lástima, sin reconocer la dignidad de las personas involucradas. ¿Víctimas o victimarias? La calificación dependerá de la perspectiva y las respuestas no son absolutas. Lo que es grave y recurrente es la ausencia de los hombres. Para el caso que nos ocupa: hay un bebé muerto y una madre encarcelada...¿y el "padre"? Según la nota periodística, al parecer no existió nunca. Esto señala, entre otras cosas, la urgente necesidad de trabajar con periodistas y editores por un abordaje género sensitivo de toda problemática económica, social, criminal, etc.

INDUJO SU PARTO, EL BEBE MURIO ASFIXIADO Y DE FRIO Y ELLA FUE PRESA

Un drama en medio de la pobreza

Tiene 20 años, vive en Aconquija, Catamarca. Embarazada de ocho meses, indujo el parto. El bebé murió de frío y asfixiado dentro de una bolsa de nylon. Fue internada en terapia por una gravísima infección. Ya de alta, la detuvieron por homicidio.

Por Carlos Rodríguez

María Isabel Molina tiene 20 años. Vivía sola, lejos de sus padres, en una humilde vivienda alquilada de la localidad de Aconquija, en la provincia de Catamarca. Trabajadora golondrina, estaba embarazada de ocho meses y la semana pasada tomó una medicina que suele ser usada en los hospitales para provocar contracciones y ayudar al parto. Nació un bebé al que ella, según lo admitió ante la Justicia, colocó dentro de una bolsa de plástico –no se descarta que pensara que estaba muerto–, y lo dejó dentro de un balde, en el fondo de su casa. El niño murió “de frío y por asfixia”, según dictaminó la autopsia. Sin atencion médica, María Isabel estuvo a punto de morir ella también por una septicemia generalizada, pero sobrevivió luego de varios días en terapia intensiva. Hoy está detenida, en Andalgalá, acusada de “homicidio agravado por el vínculo”.

“Es cierto, como usted dice, que es una chica pobre que ha vivido situaciones muy difíciles y en soledad. De todos modos, la ley me marca que la tengo que acusar por homicidio calificado por el vínculo.” Con evidente emoción en su voz, la fiscal de Andalgalá Martha Graciela Nieva le confirmó a Página/12 la detención de María Isabel Molina en una sala de la comisaría local, durante el día, y por la noche en una habitación del hospital, con custodia policial. “Acá no tenemos comisaría de la mujer y no podemos ponerla en una celda, junto a presos varones”, explicó Nieva.

“Si el niño hubiera muerto dentro del vientre materno, no habría acusación alguna por homicidio, pero la autopsia determinó que vivió unos minutos y que falleció por frío y por asfixia”, insistió la fiscal, que se entrevistó con la joven, una vez que le dieron el alta en el hospital donde estuvo internada. “La chica, que desde hace cuatro años trabaja como ‘golondrina’ en las épocas de cosecha, alquilaba una vivienda muy humilde donde vivía sola. Mantenía algún contacto con su padre, que vive en Tucumán, y está enemistada con su madre, a la que no ve desde que ella se fue a vivir sola, cuando tenía apenas 16 años”, relató Nieva.

La chica tenía relación con tres amigas suyas a las que, a pesar del vínculo, les negó hasta último momento su embarazo evidente. “Una de esas amigas la visitó en su casa el martes 16 y encontró todo manchado de sangre. La joven estaba muy mal de salud, por lo que su amiga fue a pedir ayuda a los médicos del Hospital de Aconquija”. Una médica fue hasta la vivienda para hacerle un examen clínico a María Isabel Molina, quien fue internada en ese centro de salud. Estuvo varios días en terapia intensiva, porque presentaba un cuadro de “septicemia generalizada”. La fiscal Nieva confirmó que “estuvo en gravísimo estado por una infección muy importante. Eso se debió a que tenía la placenta dentro del cuerpo. Se la extrajeron, la limpiaron y estuvo en terapia intensiva hasta el sábado pasado”.

“Una de las amigas declaró que ella le preguntó ¿qué pasó con tu bebé? y ella le respondió que nunca había estado embarazada. ‘No tuve ningún bebé’, le dijo.” Al chico lo encontraron muerto en la casa. Los médicos encontraron en la casa elementos que demostraban, según la fiscal, que hubo “un aborto inducido”. De todos modos, si el embarazo estaba ya en los ocho meses, no debería hablarse de un aborto sino de un parto inducido. María Isabel le contó a la médica que había tomado una pastilla de Oxtra Prost, una medicación que se indica, en su forma original, para problemas de gastroenterología, sobre todo para pacientes con úlceras.

Sin embargo, desde hace unos años, en más de 80 países del mundo es usado en los hospitales por profesionales de ginecología y obstetricia para ayudar al trabajo de parto. El medicamento tiene una droga que se llama misoprostol y que ayuda a producir contracciones. Los médicos que asistieron a María Isabel dieron aviso a la policía y la joven pasó, de paciente en peligro, a detenida acusada de homicidio. Desde hace unos años, a partir del caso Tejerina, el ministro de la Corte Suprema Raúl Zaffaroni, en coincidencia con un grupo de legisladores nacionales, vienen impulsando que se reincorpore al Código Penal la figura del “infanticidio”, para reemplazar a la del “homicidio agravado por el vínculo”, en los casos de muertes de bebés provocados por sus madres “bajo la influencia del estado puerperal”, antes, durante o inmediatamente después del parto. La condena, en esos casos, sería sólo de seis meses a tres años de prisión.

FUENTE: http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-127095-2009-06-23.html