domingo, 12 de septiembre de 2010

Urge cambio cultural para aceptar nuevas identidades de género UAM Oaxaca MEXICO

UAM/Investigación


Oaxaca, México.- El surgimiento de nuevas identidades de género ha dado lugar a un debate polarizado, debido a que la percepción del papel de víctima que ha jugado la mujer a nivel social y cultural no considera el impacto del cambio cultural en la construcción de nuevas identidades femeninas y masculinas, sostiene el doctor Rafael Montesinos Carrera, investigador del Departamento de Sociología de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

En el texto publicado en la revista El Cotidiano que edita esta casa de estudios, el especialista adscrito a la Unidad Iztapalapa señala que una forma de allanar la discusión en torno a las identidades de género es profundizar en el tema del cambio cultural que considere el avance de “la modernidad” y la emergencia de una masculinidad que, sin estar todavía definida, parece decidida a renunciar a la idea tradicional que supone la superioridad sobre la mujer


Se trata de reconocer el cambio gradual que las estructuras sociales, económicas, políticas y culturales han sufrido por lo menos en las últimas cuatro décadas, afirma el investigador en el texto publicado en coautoría con Rosalía Carrillo, investigadora del proyecto Estudios comparados sobre género. Educación, trabajo y violencia entre hombres y mujeres 2010-2012, financiado por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología.

En ese sentido, la diversidad cultural se manifiesta con expresiones concretas de la reproducción social, en las cuales es posible observar situaciones que hacen evidente la persistencia del dominio masculino y en otras el posible acceso de las mujeres al poder.


A partir de una serie de entrevistas que los investigadores realizaron a hombres y mujeres sobre cuestiones relacionadas con género, Montesinos Carrera concluye que en la actualidad algunas características que anteriormente correspondían a los varones aparecen como rasgos identitarios de las mujeres y viceversa; es el caso de la sensibilidad, que anteriormente concernía al género femenino y hoy puede ser del varón.

Lo anterior es posible ya que las identidades tradicionales se han trastocado y cada vez más se hace evidente que las diferencias entre los géneros se van reduciendo a lo estrictamente biológico.

La transformación gradual de las identidades de género, en particular la de la masculinidad, abre paso a la reformulación de nuevas formas de expresión de esa nueva identidad.


FUENTE: http://ciudadania-express.com/2010/09/10/urge-cambio-cultural-para-aceptar-nuevas-identidades-de-genero/

VIERNES, SEPTIEMBRE 10, 2010

Honor, vergüenza y violencia de género
Tahira Vargas García | perspectivaciudadana.com | 10-09-2010 SANTO DOMINGO
Honor, vergüenza y violencia de género
El antropólogo Pitts-Rivers (1979) en su libro “Antropología del Honor o Política de los sexos” define el honor como “el valor de una persona tal como la juzga la sociedad y como se juzga a sí misma. El honor es principalmente un atributo masculino, siendo su contrapartida la vergüenza, esencialmente femenina”. Muchas de las acciones violentas del hombre están vinculadas a este aprendizaje cultural del honor donde siente que pierde “su honor” si su cónyuge le es infiel o presenta posibles vestigios de infidelidad.
En el caso de la sociedad dominicana se evidencia este peso del honor en la construcción de la masculinidad y su preservación puede generar violencia y agresividad.
El alto índice de feminicidios así lo muestra, diariamente mueren entre una a dos mujeres en manos de su cónyuge, excónyuge o novio. Detrás de esa muerte hay una matriz cultural, la defensa del honor, donde el hombre aún cuando se ha separado o divorciado de su cónyuge “entiende” que la mujer le pertenece y que su honor entra en cuestionamiento cuando ella “lo deja por otro”.
Esta matriz cultural del honor no solo está presente en el hombre, sino en toda la sociedad. En el capítulo de cohesión social del Informe sobre Política Social, derecho y capacidades publicado recientemente por el PNUD se muestra la legitimación de la violencia de género en mujeres, hombres y jóvenes para los casos en que la mujer “entra en falta” con el hombre porque le fue “infiel” o porque “deja su casa sola y sale a divertirse”. “Esa mujer no tiene vergüenza, por eso el hombre le da su bofetá”,
La vergüenza se presenta así como un concepto culturalmente femenino. La identificación con la norma cultural estandarizada de segregación de la mujer a espacios de diversión y de expresión de ocio están limitados a esferas privadas. A la mujer no se le permite salir a divertirse y se cuestiona su presencia en los lugares públicos nocturnos sola o ingiriendo bebidas alcohólicas sin el permiso del hombre.
Existe en las comunidades rurales y urbano-marginales todo un sistema de control social hacia la mujer que realiza este tipo de actividades, se le sanciona socialmente y se utilizan términos que cuestionan su “reputación” o su “vergüenza”. “Esa es una sinvergüenza, vagabunda”.
Las diferencias de género en las normas sociales y en el sistema de sanción a la sexualidad entre hombre y mujer generan grandes desigualdades en nuestra sociedad y fortalece la violencia de género. Estos patrones culturales deben abordarse desde las distintas políticas sociales para lograr una sociedad donde la masculinidad y la feminidad apuntan a la equidad y la libertad.
•La autora es antropóloga e investigadora.
tahiravargas@yahoo.es http://www.perspectivaciudadana.com/contenido.php?itemid=34234
PUBLICADO POR GUASABARAEDITOR EN 2:33 PM ENVIAR POR CORREO ELECTRÓNICOESCRIBE UN BLOGCOMPARTIR CON TWITTERCOMPARTIR CON FACEBOOKCOMPARTIR CON GOOGLE BUZZ
ETIQUETAS: OPINION, TAHIRA VARGAS
FUENTE: http://guasabaraeditor.blogspot.com/2010/09/honor-verguenza-y-violencia-de-genero.html