domingo, 18 de enero de 2009

Principios y aperturas del trabajo con grupos de hombres HUGO HUBERMAN

Querid@s Amig@s:

Es motivo de regocijo para quienes administramos este espacio y formamos parte del esfuerzo concretizado en el Foro Permanente de Estudios sobre Masculinidades registrar como datos de una nueva realidad aún por consolidarse una importante interacción entre hombres y grupos de hombres comprometidos con el trabajo de masculinidades con enfoque de género que trasciende más allá de las fronteras de los propios países.

En esta nueva realidad que se configura pueden reconocerse los importantes aportes colectivos de la Red Internacional de Estudios sobre Varones y Masculinidades y sus encuentros de Puebla, 2004, Guadalajara, 2006, ambos en México y el más reciente del pasado Diciembre 2008 en Medellín, Colombia.

Igualmente pueden reconocerse esfuerzos de otros referentes como la Escuela Metodológica Equinoccio y la Red Iberoamericana de Masculinidades, ambos con una importante proyección regional e internacional.

Pero son igualmente valiosos aportes personales con visión de procesos de construcción colectiva como el de Hugo Huberman.

Agradecemos a Hugo su propuesta, la cual acojemos con entusiasmo y compromiso fieles a nuestro lema "Sumando y Multiplicando Esfuerzos por la Equidad de Género".

Principios y aperturas del trabajo con grupos de hombres en masculinidades.
Las cinco C


Para quienes hemos decidido como hombres compartir nuestros itinerarios vitales hacia vidas más humanas y habitables en nuestras masculinidades los registros metodológicos escasean, y los que hay deben re-significarse en diversidad de contextos culturales, lenguajes, y de otras variables que atraviesan nuestra subjetividad en continua construcción.

En mi recorrido humano y profesional por grupos de hombres, en mis contactos con investigadores de masculinidades y educadores populares, los que hemos tomado el camino de la acción terrenal venimos siendo poco valorados por nuestra falta de rigor metodológico, nuestra “emocionalidad” expandida y el sentido que le damos cada uno de nosotros a lo que hacemos entre y con otros masculinos diversos.

Una de las cuestiones mas precisas que ocupan mi hacer de hoy es la necesidad de encontrar escenarios solidarios que nos provoquen a compartir experiencias, metodologías y acciones conjuntas, dejando de lado algunos bordes del modelo hegemónico que aun están donde siempre han estado, es decir dentro nuestro , como la centralidad en el desarrollo de la tarea , y muchas veces esa idea de estrellato bacanal que no nos permite terminar de abrirnos hacia los otr@s fraternalmente , envío estas líneas abiertas a tod@s para que las pongan en juego , ordenen, discutan, invaliden , mas todos los verbos que conozcan ………..

Es una invitación a abrir el cofre de las experiencias de cada uno de ustedes, a hacerlas públicas en un ámbito de respeto y aceptación para así ir abriendo el camino a tod@s quienes tengan inquietudes en este sentido.

Se que lo virtual muchas veces no es un itinerario idóneo para ciertas configuraciones, pero es lo que hay (dice el paisano) para no perdernos el rastro.

Todo grupo humano en aprendizaje corre el riesgo de no aprender si la tarea conjunta a desarrollar es difusa y poco explícita, y muchas veces digitada desde uno de sus integrantes o desde fuera de el mismo.

Los grupos de hombres en sí mismos plantean un elemento que los atraviesa a tod@s, el tema de la convocatoria, tod@s sabemos de esta contingencia que forma parte de la realidad que supimos construir.

Por ello creo de vital importancia e impacto el instante espacio-tiempo donde se inician, donde se comienza, pues allí es donde todos los imaginarios, las simbologías ,es decir los dispositivos se convierten en brasas calientes de procesar.

Por el otro lado toda acción intencionada humana tiene y contiene principios básicos que la rigen, aunque no sean visibles, allí están moviendo los hilos del engranaje de la actuación.

Humberto Maturana, biólogo cultural chileno, me enseño que la transformación es parte de nuestra vida como especie biológica, sucede sin que la apuremos o la deseemos, es, pues eso es estar vivo. No se puede intencionar, sucede.

Frente a esta afirmación: ¿Que podemos intencionar desde principios de actuación básicos?

Lo presente , solo podemos conservar esa presencia activa del hoy , pues entonces lo que podemos intencionar es lo que queremos conservar, para que toda esa transformación continua tome la impronta de la intención aplicada a ese deseo de conservación.

Ahora bien, me pregunto y les pregunto, al abrir un espacio de trabajo con hombres

¿Qué queremos conservar?
¿Qué se transforma, más allá de nuestra acción intencionada?
¿Con qué impronta se transformará ?

Posible respuesta, con lo que abrimos el espacio:

Las cinco C

Confianza
Contención
Confidencialidad.
Contacto.
Compromiso.


No los planteo desde un orden jerárquico, sino desde procesos integrativos que expandan estos principios.

Todo proceso de autoconocimiento, implica hacia afuera un proceso de re-conocimiento de los otros y otras, somos como actuamos y como los demás nos re-conocen. En cada inter-acción hay una confirmación.

Confianza : Con fianza.

Los que empezamos este camino somos de fiar.

Este principio restringe el sustrato de competitividad y de lucha que hemos adquirido muchos hombres en nuestros itinerarios de vida hasta aquí.
Expande la certeza de los que estamos aquí en esta ronda todos somos de fiar, y que esa fianza, refuerza nuestra capacidad de confiar en cada uno de nosotros, de hacerse cargo de nuestras debilidades y fortalezas.

Contención Con tención , podemos jugar con al s/c tambíen.

Con tenerse : Apropiación de mi suceder integrado.

Los que empezamos este camino nos tenemos, por eso estamos aquí.
Los que estamos aquí vamos a tener tensiones claras y precisas.
Yo estoy aquí porque esa fue mi decisión .

Este principio refiere a la necesidad de contenernos, es decir de tenernos con otros, venimos al mundo eyectados desde el vientre de mujeres conteniéndonos por lo menos o mas 9 meses.
¿Cuánto más? ¿Es necesario?

Ximena Dávila y Humberto Maturana nos dicen :Cuando ese vivir relacional adulto en el respeto por sí mismo y por los otros desde la autonomía y libertad reflexiva que el respeto por sí mismo hace posible no surge de un modo inconsciente desde una historia materno / infantil amorosa porque ese vivir ha sido negado, sólo puede surgir desde un convivir amoroso semejante con otro adulto que viva con esa persona en un convivir reflexivo que realice en ese convivir el ámbito de respeto por sí mismo, confianza y libertad reflexiva que hace el amar.

Este principio rige nuestro camino hacia el propio respeto, cuidado y aceptación, generará tensión seguro, pues es lo que hoy desconocemos y no tenemos.


Confidencialidad. Con fidencialidad.

Desde el diccionario da cuenta de compartir con otro/a un secreto, una situación o un hecho reservado, se hace o se dice en confidencia, es decir es parte de la intimidad privada.

Los que empezamos este camino somos de fiar y nos tenemos, es posible entonces que surjan conversaciones privadas y de intimidad compartida.

Este principio refiera a la necesidad de compartir intimidad y privacidad entre hombres y restringe el supuesto que lo íntimo y lo privado solo es parte de lo femenino y de lo menos masculino desde le MH.

Al desarrollarlo entonces, aparecerán intimidades compartidas, permisos acentuados, conversaciones de valor propio entre masculinos diversos.


Contacto. Con tacto. Doble sentido de la palabra tacto, desde el sentido perceptivo hasta el sentido de la oportunidad de tiempo y espacio, es decir lo que los griegos enseñaban en sus escuelas kairos.

Los que empezamos este camino somos de fiar y nos tenemos, es posible entonces que surjan conversaciones privadas y de intimidad compartida, al tenernos el contacto corporal será parte de este recorrido, esa aceptación y respeto implica un tacto preciso en todas las intervenciones
de tiempo y oportunidad.

Este principio expande al contacto corporal como eje concreto de la tarea conjunta, y el tacto en el trato entre todos los participantes, restringe el supuesto del poco registro corporal de los hombres y la falta de tacto y consideración en sus relaciones cotidianas.


Compromiso. Con pro meterse. Es decir meterse en el futuro, en la proyección del mismo junto a otros

Los que empezamos este camino somos de fiar y nos tenemos, es posible entonces que surjan conversaciones privadas y de intimidad compartida, al tenernos el contacto corporal será parte de este recorrido, esa aceptación y respeto implica un tacto preciso en todas las intervenciones de tiempo y oportunidad. Este estar juntos implica entrar en el futuro cercano, con otros.

Este principio expande la capacidad de generar futuros compartidos, en ida y vuelta entre masculinos ,restringe el supuesto del rechazo, no aceptación y violencia de algunos hombres sobre otros y la falta de solidaridad.


Estos principios complementarios e integrados, van orientando y resguardando el sentido de la tarea.
Simples, económicos, potentes.
Puestos a jugar, espero jugadores.

Abrazos

Hugo Huberman
hugo.huberman@gmail.com


Cuando ese vivir relacional adulto en el respeto por sí mismo y por los otros desde la autonomía y libertad reflexiva que el respeto por sí mismo hace posible no surge de un modo inconsciente desde una historia materno / infantil amorosa porque ese vivir ha sido negado, sólo puede surgir desde un convivir amoroso semejante con otro adulto que viva con esa persona en un convivir reflexivo que realice en ese convivir el ámbito de respeto por sí mismo, confianza y libertad reflexiva que hace el amar.

Y es importante ver que el amar ocurre en el vivir relacional como un fluir conductual espontáneo a través del cual el otro o la otra o uno mismo, surge como legítimo otro en convivencia con uno, y no en un discurso sobre lo que el amar implica, ni en la descripción de lo que se debería hacer para que el otro o la otra se sienta amado. Es así como estas conversaciones liberadoras revelan en el ámbito operacional de la consulta que solicita ayuda, la validez de la afirmación de que "La mayoría de las enfermedades humanas si no todas, se originan en el desamar, y se curan cuando se recupera el amar, tanto en el amarse a sí mismo, como en el amar a los otros". Y para hacerlo, lo hace, como Ximena Dávila muestra, modulando la fisiología del bien-estar que el amar hace en su operar en el ámbito relacional reflexivo.".