martes, 1 de septiembre de 2009

Libros: Enriqueta Favez, de vuelta a La Habana Prensa Latina CUBA

LIBROS


Por Amelia Roque (*)


La Habana, (PL) Esta mujer que como varón ejerció la medicina en países europeos y antillanos, y se casó en la ciudad cubana de Baracoa con una igual, para provocar posiblemente el más escandaloso juicio decimonónico aquí, regresa a esta capital de la mano del historiador Julio César González Pagés.


En el libro digital "Por andar vestida de hombre", a cargo de la editorial colombiana Karisma, el Doctor en Ciencias Históricas y coordinador general de la Red Iberoamericana de Masculinidades añade precisiones trascendentes a la trayectoria conocida de la suiza Enriqueta Favez (1791-1856), condenada en Cuba primero a encierro forzado y después a "extrañamiento perpetuo del territorio español".


Ahora la Red Iberoamericana de Masculinidades pone este título a disposición de los interesados, gratuitamente y de manera transitoria, en su página web.


La desterrada, convertida por más de 30 años en Sor Magdalena al integrarse a la Sociedad de Hijas de la Caridad mediante parientes, desarrolló un intenso quehacer misionero en Guadalajara, Veracruz y Nueva Orleans, donde falleció.


Para conformar este cuaderno, González Pagés realizó de 1995 a 2008 viajes a los Alpes suizos, a París -donde se detuvo en La Sorbona, universidad en que ella estudiara para médico cirujano, ya travestida-, y a ciudades norteamericanas, mexicanas y cubanas.


Analizó documentos olvidados en bibliotecas, museos y archivos, rescató cartas consideradas perdidas -bien guardadas en colecciones privadas-, examinó una amplia bibliografía de época y contemporánea, e hizo consultas a expertos para ofrecernos detalles asombrosos de esta historia de vida, la cual todavía hoy parece más ficción que realidad.


Así el investigador cubano pudo aclarar pormenores desde el lugar de nacimiento, sitios en los cuales se alojó transitoriamente y residió, hasta el nombre y los apellidos -escritos a través del tiempo de formas muy diferentes-, y el verdadero camino recorrido por la transgresora en sus 65 años de existencia.


"Con una energía y una fuerza inagotables, Enriqueta Favez desarrolló estrategias para derribar las estrechas fronteras que entonces se le imponían como mujer", explica el estudioso.


Autor de varios libros, entre ellos En busca de un espacio: Historias de mujeres en Cuba y Las Hijas de Galicia (2003), el investigador pretende "llamar la atención sobre las discriminaciones que ellas han sufrido durante la historia para desempeñar empleos de los cuales fueron excluidas por ser emigrantes o por una libre elección de su opción sexual" (â??) la lucha que libró por estos derechos aún continúa".


OTROS HORIZONTES


Annemarie Sancar, antropóloga suiza, asegura en el prólogo conocer historias de emigradas, quienes "con valor y determinación abandonaron el lugar de origen en dirección de otros horizontes a sabiendas de que nadie las acogería con los brazos abiertos".


"Sus historias me recuerdan a Enriqueta Favez. También ella era una emigrada, alguien que buscaba un nuevo reto en un país que le era desconocido".


Nacida de una familia pudiente en Lausana, casada a los 15 años con un oficial francés al servicio de Napoleón, tres años más tarde viuda, con una hija que murió a los pocos días de nacida, la joven cambió sus ropas y convertida en Enrique, usurpó el rango del esposo fallecido para estudiar medicina en París.


Como cirujano militar estuvo al servicio de las tropas napoleónicas, y tras cumplir prisión en España, de donde salió ilesa, muerto su tío -quien al parecer conocía la situación-, residió primero en la isla antillana de Guadalupe y después en Cuba, donde se descubrió el ardid.


Argumenta González Pagés en el libro cada etapa de la vida de la singular mujer, prueba mediante documentos las dotes profesionales de ella, cómo trataba a todos sin distinción de origen ni posibilidades económicas, incluso a la población negra no sólo la atendió desde el punto de vista médico, sino incluso enseñó a leer y a escribir.


A modo de la arqueología histórica, según el propio autor clasifica este título, muestra a una mujer valiente, una médica sin fronteras, "ejemplo para el mundo de multiculturalidad y cooperación".


Dijo que ella retó "todas las "leyes de gravedad" de las mujeres de su tiempo: fue la primera médica en América, luchó por el empleo, transgredió la identidad masculina, desafió el poder y lo ridiculizó".


TRANSMITIR Y ENSEÑAR


La doctora Teresa Díaz Canals, profesora de la facultad de Filosofía e Historia la Universidad de La Habana, distingue la propuesta investigativa y describe entre los principales valores que le hacían sentir el texto y su autor, los de transmitir y enseñar.


Para la profesora de la facultad de Comunicación del centro habanero de altos estudios Isabel Moya Richard, directora de la Editorial de la Mujer y de la revista Mujeres, este producto comunicativo sobresale en los estudios de género.


Ambas resaltan la atractiva edición de "Por andar vestida de hombre", que contó con el guión, el diseño y la programación de José Luis Prado Ramírez y Laura García Pedrero, quienes pretendieron ofertar un producto tan sugerente como distintivo en este tipo de publicaciones.


Las fotografías de Alberto Góngora y Yonnier Angulo Rodríguez, y videos y mapas a cargo de este último, ilustran y completan el título digital.


Pero acaso, como plantea Annemarie Sancar, "lo más extraordinario del libro no reside sólo en la historia de Enriqueta Favez, sino en que también fue escrito por un hombre. Con esta obra, Julio César González Pagés rompió con una tradición y con su autoría abordó la cuestión de género a otro nivel".


(*) La autora es editora de la Redacción de Servicios Especiales de Prensa Latina.

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