viernes, 24 de julio de 2009

"China ¿cambia la política de un solo hijo?". NOTICIAS BBC MUNDO. CHINA



"China ¿cambia la política de un solo hijo?"

Redacción
BBC Mundo


En lo que a primera vista parece un cambio significativo en la controvertida política china de tener un solo hijo, el gobierno de la ciudad de Shanghai decidió lanzar un plan para estimular a algunas parejas a tener dos hijos.


El plan incluye visitas de voluntarios y de funcionarios de planificación familiar a hogares en Shanghai para recordar a estos residentes que pueden tener una familia más grande.
La invitación, sin embargo, se dirige sólo a padres que sean, ellos mismos, hijos únicos.

La motivación del gobierno nace del temor al peso que significará para la ciudad el futuro cuidado de los ancianos, señaló el corresponsal de la BBC en Pekín, Chris Hogg.

El gobierno local dice que suministrará asesoría sobre el impacto financiero y emocional de tener dos hijos.

Políticas controvertidas

Sin embargo, la política de "un solo hijo" de China es menos rigurosa de lo que su nombre sugiere. Las reglas se han flexibilizado en los últimos años y la diferencia ahora es que el gobierno de Shanghai se involucrará activamente en promover el cambio.

En las ciudades está permitido tener dos hijos si ninguno de los padres tiene un hermano o hermana. En el campo se puede tener un segundo bebé si el primero fue niña.Shanghai fue una de las primeras ciudades chinas donde la gente empezó a tener mejores niveles de vida, cuando China comenzó su programa de reforma económica. Como resultado, la expectativa de vida se incrementó ahí más rápido que en otras partes del país. Más de una quinta parte de su población tiene más de 60 años, y en 2020 esa cifra crecerá a alrededor de un tercio. Alguien va a tener que pagar por su cuidado.


La política de control de la natalidad de China ha sido muy controvertida dentro y fuera del país, pues la imposición ha involucrado abortos forzados y otros abusos. También se le atribuye el desequilibrio en los géneros, pues la preferencia tradicional por hombres ha persuadido a algunos padres a abortar cuando se trata de una niña.