viernes, 24 de julio de 2009

La trata de personas un delito preocupante ARGENPRES EL SALVADOR

El Salvador La trata de personas: un delito preocupante


Néstor Martínez (COLATINO)


Hace unos días caminaba al mediodía por la parte norte del Estadio “Jorge ‘Mágico’ González”, pasaba frente a un gran portón de hierro, cuando unas voces de mujeres me pidieron que les comprara comida, ya que estaban encerradas sin posibilidad de salir y con hambre… ese local era un prostíbulo.


Es posible que la casualidad me llevara a un negocio, si es que tal puede llamarse a esa actividad, en el que había “trata de personas”. La “trata de personas”, en que El Salvador es “origen, tránsito y destino”, según el informe anual de los Estados Unidos sobre el tema, está relacionado a lo que se llama “la esclavitud moderna”, y tiene diversas máscaras. “Estamos hablando de una problemática seria”, dice Elizabeth Ramírez, Coordinadora Nacional del Programa Contra la Trata, y en esta conversación nos introduce en el tema que está muy relacionado a la niñez y juventud.


– ¿Cuál es la diferencia entre “trata de personas” y “tráfico de personas”?


La confusión se origina porque el término en inglés para definir trata de personas es “trafficked persons”, entonces la mayoría al hablar de tráfico se está refiriendo a la trata de personas y se vincula con el tráfico ilegal de personas, que son cosas completamente diferentes. El “tráfico ilegal de personas” es el movimiento de una persona de su país de origen a uno completamente diferente por medios o conductos no legales, al margen de la ley: no pasando por fronteras, sino por puntos ciegos, o pasando por fronteras correctas con documentos que no son idóneos; la “trata de personas”, por el contrario, es lo que se denomina también como la “esclavitud moderna”, es la explotación de una persona por otra persona, aunque hay algún momento en que se cruzan y ambos delitos pueden tener un origen común y llegar a convertirse de una víctima de “tráfico de personas” en una víctima de “trata de personas”.


– ¿Qué tan grave es el problema de la “trata de personas” en El Salvador?


Mucho más grave de lo que se maneja comúnmente. Si hablamos del marco legal que nos rige, la definición de la “trata de personas” está contemplada en el Protocolo de Palermo, ese Protocolo ha sido suscrito por nuestro país, significa por lo tanto que es Ley de la República.


Para darle aplicación al Protocolo, nuestro Estado reformó el Código Penal y lo introdujo como un delito, entonces, al introducirlo como delito en el año 2006, se dimensionó y comenzaron a verse los casos, que no es que no existieron sino que simplemente no había un mecanismo para conocer de ellos. De acuerdo al Departamento de Estado de los Estados Unidos, que es el que hace un análisis global de la “trata de personas”, El Salvador está catalogado como un país de origen, de tránsito y de destino de “trata de personas”, eso significa que estamos hablando de una problemática seria, que a veces no se dimensiona por la falta de conocimiento o porque no es un delito que salga mucho en la televisión, a veces nos centramos más en los homicidios que en los otros delitos.


– ¿Quiere decir que es un delito que está oculto?


Está oculto por la forma en que se desarrolla…


–…por falta de estadísticas…


…digamos que no hay una cifra cierta de cuántas son las víctimas. Por ejemplo, OIM maneja como cifra que existen entre 700 mil y 4 millones de víctimas de “trata de personas” a nivel mundial y la oficina contra los delitos transnacionales de las Naciones Unidas maneja una cifra mucho menor, eso depende también de cuál es la competencia de cada quien, por ejemplo para la oficina contra los delitos transnacionales de las Naciones Unidas, tiene tipificados los tres delitos más graves a nivel mundial por la cantidad de dinero que se maneja y por las redes que las operan, y está en primer lugar el tráfico de drogas, en segundo lugar el tráfico de armas y en tercer lugar la “trata de personas”.


– ¿En qué momento nos damos cuenta de que estamos frente a una “trata de personas”?


Estamos hablando de una “trata de personas” cuando una persona, independientemente de su sexo, de su edad, se encuentra en condiciones en las cuales se le restringe su libertad y se le obliga a realizar una actividad que ella o él no desea. Incluye diversas modalidades, la más conocida es la explotación sexual comercial y es la más conocida por la forma en que se da, porque se da en lugares de acceso al público, pero esa no es la única modalidad, también tenemos “trata” con fines laborales, que son todas aquellas personas que trabajan en campos, en la agricultura, por ejemplo en los Estados Unidos, donde se han reportado casos serios de “trata de personas” trabajando en el sector agrícola y no les pagan nada…


– …en el sector maquila…


… sí, ese sería otro sector…


–… lo digo porque en los Estados Unidos hay maquilas en casas particulares, donde trabajan indocumentados…


¡Exacto! Una parte de la población víctima que genera cifras tan altas es justamente la población asiática.


– ¿Quiénes son las personas más vulnerables para caer en este delito?


Los más vulnerables para convertirse en víctimas de la “trata de personas”, evidentemente son los niños y las niñas por su condición de vulnerabilidad, ser menores de edad los convierte en propicios para ser explotados por otras personas. En esos casos, por ejemplo, los niños que emigran en compañía de un adulto o que son encomendados a otras personas para ser llevados se vuelven vulnerables porque quedan fuera de su círculo de protección, allí fácilmente los pueden atrapar las redes de “trata” y llevárselos. Dentro del grupo de personas menores de 18 años de niños y niñas, siguen siendo las niñas más vulnerables, si hablamos en términos generales el 75% de los casos son de mujeres y de este 75% el 45% menores de 18 años.


– ¿En qué momento un jovencito o una jovencita se puede dar cuenta que está frente a un “tratante”?


Usualmente cuando ya cayó en el engaño, se da cuenta cuando ya está siendo explotada. ¿Cómo podemos evitar caer en la trampa? Lo primero es que la forma usual en que operan los tratantes es justamente a través del engaño.


Pueden haber diversas formas, pueden incluso usar violencia, llevarse a alguien por la fuerza, pero lo más común es que la engañan, como por ejemplo, a veces salen anuncios que dicen ‘solicitamos señoritas para modelo, vamos a darles buena renumeración’…, incluso ofrecen llevarlos a otro país y para revistas famosas, le plantean unas condiciones que a cualquiera podrían parecerle excelentes, y eso pega no solo en un entorno de pobreza, porque en éstos casos no son solo las niñas las que están en situaciones de vulnerabilidad por sus condiciones económicas las que pueden caer, tenemos también chicos y chicas de clase media, media alta, que también pueden caer por el tema de vanidad, también puede ser vulnerable por las condiciones en que se mueve su círculo de amigos. Si ven un anuncio como ese, si ven una propuesta donde le pintan el cielo y la tierra de forma maravillosa, en un entorno en el que estamos pasando por una crisis, ofertas de ese tipo no son reales.


Si yo veo una oferta de ese tipo, lo primero que debo hacer es, si soy menor de 18 años, comunicarlo a mis padres, hablar con ellos y decirles que ha pasado tal y cual cosa, para introducir a un adulto también en el tema, para que vean que ya el niño o la niña no está sola. Si no hay la suficiente confianza con los padres, porque a veces este es otro factor de vulnerabilidad, la ruptura de los hogares, o que los padres pasan trabajando todo el día y no se tiene comunicación con ellos, entonces que hablen con sus maestros.


Se ha capacitado también a los docentes, hemos trabajado con el Ministerio de Educación para que el docente también pueda, si el niño o la niña le cuenta esto, identificarlo y brindar un apoyo; sino también puede recurrir a la policía. También hemos trabajado con la policía para efectos de que si llega un adolescente y manifiesta condiciones como esta, inmediatamente pueden abrir una investigación para ver de qué se trata y generar un entorno de protección.


– El martes inició la campaña “No más trata de personas”, ¿cuál es el objetivo de la campaña?


Con la campaña tenemos dos ejes principales. El primero, dar a conocer a la población en general de qué estamos hablando al decir “trata de personas”, porque nos hemos dado cuenta de que la población no conoce el término; y el segundo es propiciar la denuncia del delito una vez que se tenga el conocimiento del mismo. Para el tema de denuncia se incluye una línea telefónica, que se va a anunciar en el lanzamiento de la campaña.


– ¿Ha habido con gobiernos anteriores acciones decisivas o es con esta campaña que inician las acciones?


Ha habido mucho interés de parte del Estado, uno de ellos es haber ratificado en forma tan rápida en el Protocolo, lo que no es usual, y se le dio cumplimiento a una de las exigencias que era ponerlo dentro de la legislación nacional, y además se creo un Comité Nacional que aborda la problemática, se llama Comité Nacional Contra la Trata de Personas, allí están involucradas todas las instancias del Estado que de alguna forma tienen que ver con la problemática, como es el tema de la policía, que es el tema represivo, hasta el tema del Ministerio de Educación, que es el tema preventivo, educar a la población acerca de esta problemática.


– … no he visto campañas en escuelas, no he visto nada de eso…


… sí se ha tenido, de hecho hace dos años incluso hubo un concurso con alumnos a nivel nacional que dramatizaron una obra respecto a la “trata de personas”, era justo para llegar a la población adolescente y dar a conocer este problema.


– … pero como que en la gente no se ha hecho conciencia, niños y niñas siguen viajando solos…


No hay un nivel de conciencia en la población y a veces la misma persona dice ‘a mí no me va a pasar’ y confían en la buena suerte de cada quien, y si no toman como referencia únicamente los ejemplos que les convienen para justificar un poco su decisión.


Por ejemplo, en una población donde ha habido mucha migración se dice ‘es que ellos lo lograron, y si ellos pudieron yo también puedo hacerlo’, y no toman en cuenta aquellos ejemplos en que se caen del tren, que pierden sus miembros, se pierden en el desierto y nunca nadie sabe más de ellos, e incluso los casos en que los niños o los adultos desaparecen y esa desaparición está vinculada justamente a la “trata de personas” y al “tráfico de personas”.


– Cerca de sus oficinas hay un prostíbulo…


Lo que sucede es que allí hay competencia de diferentes instancias. Primero, las instancias que autorizan la instalación de cierto tipo de negocios, luego el tema de la supervisión. Lastimosamente, si lo queremos ver así, en nuestro país la prostitución no es un delito, entonces, dedicarse al comercio sexual no está penado, lo que está penado es el aprovecharse y que sea otra persona la que esté lucrándose de otras personas.


En algunos casos puede haber “trata de personas”, pero no siempre, porque hay casos en que la persona voluntariamente se dedica a esta actividad, y en esos casos no hay una explotación ni hay ninguna restricción de su libertad, la persona simplemente se dedica a eso, allí es donde hay que tener claridad y ver cuáles son los casos en los cuales en efecto hay delito, porque mientras la normativa no lo prohíba es una actividad a la que la persona se pueda dedicar.


FUENTE: http://www.argenpress.info/2009/07/el-salvador-la-trata-de-personas-un.html